¿Cómo se hace una prueba de herpes?

La infección por herpes puede causar vesículas (ampollas) en la boca o en los genitales y es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes. Ya que no existe cura para el herpes, una infección puede causar brotes periódicos a lo largo de la vida. Hacer una prueba de herpes le permite a las personas infectadas con el virus tomar medidas para evitar contagiar a otros y manejar los síntomas.

Cultivo de ampollas y análisis de ADN

Una tipo de prueba para herpes es tomar una muestra de líquido o un raspado de una de las ampollas. Este material puede cultivarse para obtener el virus del herpes, o puede ser analizado por un laboratorio que busca el ADN específico del herpes. Un resultado positivo en esta prueba significa que el virus del herpes está presente y se está replicando de forma activa en la vesícula. Uno de los inconvenientes de la prueba es la necesidad de que la persona analizada tenga una zona con vesículas en el momento.

Análisis de sangre

Los análisis de sangre pueden utilizarse para investigar la presencia del herpes. Estos exámenes buscan anticuerpos que el cuerpo fabrica en respuesta a la infección por herpes. Ya que estos anticuerpos permanecen en sangre por mucho tiempo después de la infección inicial, las pruebas de herpes en sangre pueden ayudar a determinar si una persona ha estado expuesta al virus. Sin embargo, estas pruebas no pueden determinar si una persona tiene una infección de herpes activa.

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Escrito por adam cloe | Traducido por karly silva