Proyectos sobre geología y la Tierra para niños

La curiosidad innata de los niños los lleva a levantar rocas para ver qué se esconde debajo o a preguntar por qué el cielo es azul. Quieren saber por qué algunas rocas brillan y por qué la tierra cambia de color a medida que cavas más profundo. Aprovecha esta curiosidad para explorar e ir más allá de los libros de texto y las lecciones de ciencia, y hacer que experimente la ciencia a través de proyectos sobre la Tierra y la geología.

Crea un mapa del jardín

Los científicos utilizan mapas tradicionales y topográficos para estudiar y analizar partes del mundo. Desafía al niño a crear un mapa de su propio jardín visto desde arriba. Comienza con un mapa tradicional. El niño debe dibujar el contorno del patio y luego añadir y etiquetar los elementos importantes, como un galpón de herramientas, un conjunto de pinos o una estructura para fogatas. A continuación, pídele que cree un mapa topográfico. Ayúdalo a dibujar el contorno del jardín en una tabla de goma, y que utilice arcilla o masa para imitar la superficie del terreno.

Rocas y minerales

Los geólogos analizan rocas y minerales para aprender sobre la Tierra y los procesos que la formaron. Organiza un paseo por el jardín o un parque y recolecta muestras de rocas. Haz que el niño las lleve a casa y examine cada una. Pueden utilizar un microscopio, para analizar los detalles más pequeños. Ayuda al niño a describir las rocas y crear una lista de los atributos de cada una: ¿De qué color es? ¿Es dura o se desmigaja? ¿Tiene diferentes capas? ¿Brilla o es opaca? ¿Cuán densa o pesada es?

Erupciones volcánicas

Un experimento de ciencia clásico incluye simular una erupción volcánica con bicarbonato de sodio y vinagre, pero puedes llevarlo un paso más, creando diferentes tipos de volcanes. Habla con el niño sobre los diferentes tipos de volcanes y sus formas. Puedes describir cómo los que tienen forma de cono y los que son en escudo lucen diferentes. Muéstrale fotografías de cada uno de los tipos principales y ayúdalo a imitarlos con arcilla. Asegúrate de trabajar sobre una superficie que se pueda ensuciar sin problema. Ahueca el centro del volcán y llénalo hasta la mitad con vinagre. Vierte 1 cucharada de bicarbonato de sodio en el centro de un pañuelo. Cierra los extremos del pañuelo con hilo alrededor, para formar una especie de bolsa. Deja que el niño introduzca el bicarbonato en el vinagre y observa la explosión. Haz esto con todas las esculturas y hablen sobre cómo la "lava" fluye de forma diferente dependiendo de la forma del volcán.

Estalagmitas y estalactitas

Las cuevas despiertan la curiosidad de los niños, en especial las que están llenas de estalagmitas y estalactitas. Aprende sobre los procesos naturales por los que se formaron creando algunas tú mismo. Llena frascos de conservas con agua tibia. Vierte sulfato de magnesia en dos de los frascos, hasta que ya no sea posible disolver más en el agua tibia. Ahora, introduce bicarbonato de sodio en los otros frascos hasta que ya no sea posible disolver más en el agua. Coloca los dos frascos que tienen sulfato de magnesia a alrededor de 3 a 4 pulgadas (7,6 a 10,2 cm) de distancia sobre un plato de plástico y haz lo mismo con los de bicarbonato en otro plato. Corta tramos de 24 pulgadas (60,9 cm) de hilo y ata una arandela metálica de las que se utilizan para limpiar metales en cada extremo. Coloca un extremo de hilo en el primer frasco con bicarbonato y el otro extremo en el segundo. El centro del hilo debe caer en forma de U entre los dos frascos, pero no debe tocar el plato que se encuentra debajo. Repite lo mismo con los frascos que tienen el sulfato de magnesia. Déjalos en un sitio sin moverlos durante dos a tres días. Observa para ver qué estalagmitas y estalactitas de formaron y habla sobre sus similaridades con las formaciones reales y cómo el agua de las cuevas reales deja atrás los minerales que las forman.

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Escrito por tiffany barry | Traducido por pilar celano