¿Qué provoca que los niños pequeños mojen sus pantalones?

Cuando estás lidiando con problemas de entrenamiento en el control de esfínteres de un niño pequeño, la pregunta siempre es si el problema se debe a pura terquedad del niño o si hay un problema más profundo. Estudios recientes han sugerido que no hay ningún beneficio a esperar que el entrenamiento tenga éxito antes de 27 meses, de acuerdo con la American Academy of Family Physicians (AAFP). Siempre consulta al pediatra para que realice un diagnóstico si sospechas de cualquier problema médico.

Desarrollo físico

A veces un niño está listo y dispuesto, pero no es capaz de hacerlo cuando se trata del entrenamiento para ir al baño. La mayoría de los niños no están físicamente preparados para usar el baño entrenador sino hasta después de los 24 meses de edad, dice la AAFP. El cuerpo se desarrolla a su propio ritmo, y a veces un niño sencillamente no está físicamente preparado para utilizar con éxito el baño entrenador. Es posible que tu hijo no pueda percatarse de las señales con suficiente antelación como para alcanzar a llegar al baño. De acuerdo con la AAFP, los niños tienden a tardar más que las niñas para completar el entrenamiento.

Resistencia al entrenamiento de control de esfínteres

La resistencia al entrenamiento de control de esfínteres ocurre cuando un niño mayor sabe cómo usar el orinal pero en vez de usarlo prefiere mojar deliberadamente sus pantalones. Esto puede ser muy frustrante para los padres. Este comportamiento generalmente tiene su origen en una lucha de poder con los padres, casi siempre por la resistencia al recordatorio. Si pasas mucho tiempo recordando a tu hijo que debe usar el baño, puede reaccionar negándose a hacerlo. Pon fin a la lucha de poder y motiva a tu hijo haciéndole saber que él debe hacerse cargo de su propio cuerpo y que no se lo vas a recordar más. Apégate a esa promesa, aunque al principio será difícil hacerlo. Si metes la pata, pide disculpas y reitera que él está a cargo.

Demasiado ocupado para parar

El mundo es un lugar fascinante cuando estás ocupado aprendiendo y jugando. A veces el niño puede no darse cuenta de las señales de que tiene que ir al baño antes de que sea demasiado tarde. Otras veces, puede calcular erróneamente cuánto tiempo puede retenerlo, ya que está demasiado absorto con su programa de televisión favorito y no quiere perder ni un minuto. Una forma de cortar de raíz este problema es duchando al niño inmediatamente después de un accidente, para que esté limpio. Pronto se dará cuenta de que tener un accidente significa ser apartado de lo que estaba haciendo por una cantidad de tiempo más larga de la que hubiera tomado usando el baño.

Miedo a preguntar

Los pequeñitos a veces encuentran intimidantes las nuevas situaciones y personas, por lo que examina las circunstancias alrededor de los accidentes frecuentes. Si tu hijo está tratando con una nueva cuidadora en la guardería o en la escuela, puede ser que tenga miedo de preguntarle a esa nueva persona, o tal vez sea tímido. Si se encuentra en algún lugar lejos de casa, puede que no sepa dónde está el baño y, nuevamente, es demasiado tímido o tiene miedo de preguntar. A veces un accidente es el resultado de un niño que trata de obedecer las reglas. Si sabe que no tiene permitido interrumpir a mamá mientras ella está trabajando, o a papá mientras él está hablando por teléfono, el niño puede tratar de aguantarse hasta que considere que ya está permitido llamar la atención. Haz saber a tu hijo que está bien avisar que necesita ir al baño, no importa dónde esté o lo que mamá o papá estén haciendo. Tu hijo puede elegir los momentos más inoportunos, pero trata de no irritarte y dale las gracias por avisarte con antelación, para que puedas llevarlo al baño.

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Escrito por darlene peer | Traducido por josé antonio palafox