¿Qué provoca el ardor en la rodilla después del ejercicio?

Según la American Academy of Orthopaedic Surgeons, el dolor de rodilla es una de las principales razones para visitar a un médico. Muchos individuos experimentan ardor en la rodilla como resultado del ejercicio. Esta sensación de ardor se puede atribuir a una variedad de afecciones, como la bursitis, el síndrome patelofemoral, la artrosis y la tendinitis. Siempre consulta a un médico si experimentas ardor en la rodilla después del ejercicio.

Bursitis

La bursitis de rodilla es la inflamación del saco relleno de líquido conocido como bursa. La bursa se encuentra cerca de la articulación de la rodilla y promueve la fricción y la tensión en los músculos, huesos y tendones que rodean a la articulación de la rodilla. Entre los síntomas de la bursitis se incluyen el ardor, el dolor, la sensibilidad y el calor ante el contacto. Los síntomas de la bursitis se agravan durante el ejercicio y con el uso repetitivo de la rodilla. La bursitis se diagnostica mediante exámenes físicos e imágenes que ayudan a descartar otras enfermedades. Tu médico también puede tomar una muestra del líquido de la rodilla para su evaluación. Los tratamientos comunes para la bursitis son las inyecciones, la fisioterapia, la aspiración y los antibióticos.

Síndrome patelofemoral

El síndrome patelofemoral es otra afección asociada con el ardor en la rodilla, en especial, después del ejercicio. Este ocurre cuando la rótula empuja los laterales de la rodilla. esta afección se agrava por el aumento en la actividad física y a menudo es el resultado de la rigidez y la debilidad muscular, el mal estado general y las anormalidades biomecánicas, como la sobrepronación y las rodillas valgas. El dolor y el ardor también pueden ocurrir en la parte interna o externa de la rodilla. El diagnóstico se obtiene mediante exámenes físicos e imágenes. El tratamiento implica descanso, aplicación de hielo y medicamentos antiinflamatorios. Puedes vendar o usar una férula para corregir el posicionamiento anormal de la rodilla. El estiramiento de las piernas también es beneficioso en la sanación y la prevención del síndrome patelofemoral.

Artrosis

La artrosis es el deterioro gradual del cartílago en el interior de la articulación de la rodilla. A medida que la enfermedad avanza, el cartílago se desgasta completamente, lo que hace que los huesos froten entre sí. Esta enfermedad suele afectar a personas de edad media o adultos mayores. La artrosis puede provocar dolor y ardor en la articulación de la rodilla cuando realizas actividad física o tareas cotidianas. La artrosis es diagnosticada por un médico mediante exámenes físicos y radiografías. El tratamiento de la artrosis de rodilla suele incluir antiinflamatorios, modificación de las actividades, férulas, fisioterapia o, como último recurso, la cirugía.

Tendinitis

La tendinitis patelar, o de rodilla, es una lesión que afecta los tendones que conectan la rodilla con la tibia. La tendinitis es común en atletas que practican deportes donde corren o saltan con frecuencia. El dolor y el ardor pueden ocurrir durante el ejercicio y los deportes. Durante el descanso, los síntomas pueden desaparecer por completo o puedes tener un dolor sordo. El médico te realizará un examen físico y solicitará pruebas por imágenes para descartar otras enfermedades antes de diagnosticar una tendinitis patelar. La tendinitis se suele tratar con descanso y el estiramiento y fortalecimiento de los tendones de la rodilla. Las inyecciones de corticosteroides, las férulas y los medicamentos tópicos también son útiles para tratar esta afección.

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Escrito por michelle zehr | Traducido por valeria d'ambrosio