Protocolos de rehabilitación para una distensión de cuadriceps

Los cuádriceps son un grupo importante de cuatro músculos en la parte frontal del muslo, y van desde las caderas hasta las rodillas. Una distensión de los cuádriceps, causada por un severo estiramiento o un golpe en los músculos, es un desgarro parcial de las fibras. Los síntomas incluyen dolor, sensibilidad, rigidez, pérdida de fuerza y moretones. La rehabilitación es necesaria para curar el cuádriceps y luego recuperar la fuerza y ​​movilidad en los músculos.

Rehabilitación inmediata

Inmediatamente después de una lesión, es importante practicar el acrónimo RHICE: reposo, hielo, compresión y elevación. En primer lugar, descansa los músculos hasta que tus movimientos estén libres de dolor, acorta el paso si la caminata normal produce dolor. Aplica hielo en el área de los cuádriceps de 15 a 20 minutos, cuatro veces al día. Envuelve el hielo o la compresa fría en una toalla, y no apliques el hielo directamente sobre la piel. La compresión consiste en aplicar presión a la pierna con un vendaje elástico ajustado para evitar la hinchazón. Por último, eleva la pierna por encima del corazón durante las primeras 24 horas después de la lesión. El médico también puede prescribir calmantes o medicamentos antiinflamatorios.

Marco de tiempo

La duración de la rehabilitación depende de la gravedad del desgarro. La recuperación de los desgarros microscópicos de grado 1 se puede completar en 10 a 21 días. La recuperación de un desgarro de grado 2, que es un desgarro parcial en los músculos, dura entre uno y dos meses. La recuperación de grado 3, que es una rotura completa de las fibras musculares, puede tomar tres meses o más. Este último tipo también puede resultar en una rotura completa del tendón, una banda fibrosa de tejido que ancla el músculo al hueso. La cirugía puede ser necesaria para coser los músculos de nuevo y eliminar el tejido de cicatriz o volver a adherir el tendón al hueso.

Fisioterapia

En las primeras etapas de la rehabilitación, llevarás a cabo simples ejercicios de rango de movimiento, por ejemplo, doblar y estirar la rodilla. Con el tiempo, el terapeuta agregará diversos ejercicios como estiramiento del cuádriceps y de los flexores de cadera. Mantén cada estiramiento entre 20 y 30 segundos y repite tres veces, por lo menos tres veces al día. Una vez que el dolor y la hinchazón disminuyan en gran medida, puedes comenzar a realizar ejercicios de fortalecimiento. Esto ocurrirá tan pronto como el segundo día para un desgarro de primer grado y tan pronto como el dolor lo permita, por lo general dos a cuatro semanas después de la lesión, para una lesión más grave. Elevamientos de pierna recta, extensiones de rodilla, estocadas y sentadillas son sólo algunos de los ejercicios de fortalecimiento posibles. Tu terapeuta o un médico te recomendará una rutina específica adaptada a tus necesidades y te mostrará la mecánica adecuada. La terapia suele ir acompañada de masajes para liberar la tensión y estimular el flujo de sangre a través de la pierna.

Terminación

La rehabilitación normalmente se efectuará una vez que seas capaz de realizar movimientos regulares sin dolor tales como correr y saltar. La restauración de tu antigua fuerza es importante, porque si vuelves demasiado pronto a la actividad, entonces tus cuádriceps pueden ser incapaces de absorber la energía del estrés físico. Esto puede dar lugar a una nueva lesión. Al comenzar a volver a la actividad física, debes utilizar el calor en los músculos mientras te estiras o te preparas para los deportes. Esto aflojará los músculos y reducirá las posibilidades de lesión.

Más galerías de fotos



Escrito por jacobs | Traducido por natalia pérez