Cómo protegerte los oídos mientras nadas

La otitis externa, o el oído de nadador, es una infección de los oídos que afecta el oído externo y el canal auditivo externo. Los síntomas pueden incluir inflamación, comezón, dolor cuando se jala la oreja o cuando se inclina la cabeza y un goteo saliendo del oído. El Centers for Disease Control indica que el oído de nadador afecta mayormente a los niños y jóvenes adultos. Protege a tu familia practicando métodos proactivos para proteger sus oídos mientras nadan.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Toalla limpia
  • Gorra para nadar
  • Tapones para oídos
  • Secadora de pelo

Instrucciones

  1. Evita nadar en cuerpos de agua que puedan estar contaminados. Revisa los horarios de limpieza regular y de desinfección si usas una alberca pública; revisa los avisos de los niveles de contaminación antes de planear nadar en ríos, lagos o estanques locales.

  2. Ponte una gorra para nadar para ayudar a proteger a las orejas de la humedad mientras nadas. Es importante ponerte la gorra adecuadamente con las orejas cubiertas totalmente. Para ponerte la gorra para nadar, coloca tus manos dentro de la gorra con tus dedos entrelazados. Estira la gorra para que se abra. Inclínala hacia arriba y desliza la gorra, moviendo tus manos lentamente hacia abajo conforme la gorra se desliza por tu cabeza. Una vez que tu gorra alcance tus orejas, quita las manos completamente y acomoda la gorra hasta que tus orejas estén cubiertas.

  3. Ponte tapones para los oídos como una alternativa a la gorra para nadar para evitar que el agua entre a tu canal auditivo externo. Los tapones para oídos vienen en versiones desechables o reusables; la gente que no tiene alergia al látex debe considerar usar tapones reusables de látex. Sigue las instrucciones del fabricante para ponértelos, teniendo cuidado de no empujarlos muy adentro.

  4. Seca muy bien tus oídos después de salir del agua. Utiliza una toalla suave y limpia para secar gentilmente tu oído externo. Inclina tu cabeza hacia un lado para permitir que el agua que entro a tu oído salga. Repite el proceso con el otro oído. Otra opción para secar completamente tus oídos es usar una secadora de pelo. Ponla en el nivel más bajo. Sostenla a aproximadamente un pie de distancia de tu oído y enciéndela. Mantén la secadora apuntando a tu oído por 30 segundos. Repite en el otro oído.

  5. Aplica un remedio casero preventivo. Se recomienda crear una mezcla de una parte de vinagre y una parte de alcohol para frotar y aplicarla a los oídos antes de nadar como una manera de evitar el crecimiento de hongos y bacterias que causan el oído de nadador. Inclina tu cabeza y usa un gotero para aplicar 1 cucharada de la mezcla en tu oído. Mantenlo por 10 segundos y luego deja que salga. Repite para el otro oído.

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Escrito por shauntelle hamlett | Traducido por yolanda adriana paulín vázquez