Cómo hacer tu propio limpiador facial de uso diario

Los limpiadores faciales son parte muy importante de cualquier rutina saludable de cuidado de la piel. El preparar tu propio limpiador facial permite que puedas personalizarlo para ajustarse a tu tipo específico de piel, usando aceites esenciales y otros aditivos. Los jabones a menudo contienen detergentes y químicos que pueden despojar a la piel de sus aceites naturales, causando sequedad e irritación. Los limpiadores faciales hechos en casa, sin embargo, contienen típicamente ingredientes mucho más suaves que limpian de manera natural tu piel, sin resecarla ni irritarla.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • 2 onzas de jabón de castilla líquido
  • 2 onzas de lecitina líquida
  • Tazón para mezclar
  • 1 cucharada de vinagre de sidra de manzana
  • 10 gotas de aceite esencial
  • Vaso o botella de almacenamiento de plástico con capacidad de 4 onzas

Instrucciones

  1. Combina el jabón de castilla líquido y la lecitina líquida en un tazón para mezclar. La lecitina funciona como estabilizador y espesante en las recetas para el cuidado natural del cuerpo. La sustancia funciona también como emoliente para suavizar y relajar todo tipo de pieles.

  2. Agrega el vinagre de sidra de manzana y el aceite esencial a la mezcla de jabón. Remueve bien para que se mezclen. Para mejores resultados, utiliza un aceite esencial que complemente tu tipo de piel. En su libro "“The Complete Book of Essential Oils and Aromatherapy", Valerie Ann Worrwood recomienda usar lavanda para la piel normal, limón o naranja para piel grasosa y romero para piel seca.

  3. Transfiere la mezcla a una botella de almacenamiento de vidrio o plástico y asegura la tapa en su lugar. Guarda tu limpiador facial en un lugar fresco y seco no expuesto a la luz solar directa en donde lo puedas guardar de manera indefinida. Agita bien antes de usarlo, ya que puede ocurrir que algunos de los ingredientes se separen.

Consejos y advertencias

  • Coloca una pequeña cantidad del limpiador facial en la palma de tu mano y masajea tu piel con él y con un paño suave, con delicados movimientos circulares y hacia arriba. Enjuaga bien con agua tibia y seca dando golpecitos.
  • Compra jabón de castilla y lecitina líquida en tiendas de alimentos saludables u ordénalos en línea.
  • Sue Dolan, autora de “Naturally Skinsational", recomienda agregar gel de aloe vera a tu limpiador de rostro si tienes piel sensible. Agrega 1 cucharada de gel de aloe puro y reduce la cantidad de aceite esencial a 5 gotas si es que tu piel es propensa a la irritación.
  • Para piel muy seca o escamosa, agrega una cucharada de aceite de vitamina E a tu limpiador facial.
  • Usa tu limpiador facial una o dos veces al día si tienes de piel normal a seca. De acuerdo con los Princeton University Health Services, las personas con piel grasosa, pueden necesitar lavar su rostro hasta tres veces al día.
  • Nunca laves tu rostro con agua caliente, ya que puede causar un exceso de sequedad.
  • Evita usar aceites esenciales con base cítrica, como limón, lima o naranja si tienes piel seca. Si no estás segura de tu tipo de piel, usa un aceite como lavanda o rosas, que van bien con todo tipo de pieles.

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Escrito por willow sidhe | Traducido por reyes valdes