Programas de lanzamiento de béisbol después de una cirugía del manguito rotador

El manguito rotador de la articulación del hombro es una de las partes más vulnerables del cuerpo de un atleta. Como la mecánica del lanzamiento por encima del hombro combinada con la flexibilidad natural de la articulación, las lesiones de hombros son las lesiones más comunes sufridas por los jugadores de béisbol. Si has sufrido una lesión del manguito rotador que requiere cirugía, un plan de rehabilitación que incluya un programa de lanzamiento puede ayudarte a regresar al juego.

Antes de lanzar

La rehabilitación de la cirugía de manguito rotador es un proyecto a largo plazo. Otras articulaciones importantes del cuerpo -rodillas, codos, cadera- están estabilizadas por refuerzos óseos. Por el contrario, la articulación del hombro se sostiene sólo por los músculos y tendones del manguito rotador. Es crucial darle a los tejidos reparados quirúrgicamente tiempo suficiente para sanar bien antes de someterlos a las fuerzas del lanzamiento por arriba de los hombros. Después de la cirugía y antes de lanzar, tu doctor o fisioterapeuta debería hacerte realizar terapia de rehabilitación que puede durar entre 17 y 21 semanas post-cirugía.

Empieza fácilmente, aumenta gradualmente

Obtén permiso de tu cirujano y fisioterapeuta antes de empezar un programa de lanzamiento. Uno típico usa una cantidad prescrita de lanzamientos para distancias establecidas, que aumentan gradualmente en cantidad y distancia. Empezarás arrojando pelotas fáciles y arqueadas y progresarás gradualmente a arrojar lanzamientos más difíciles a medida que la distancia aumenta. Si eres un lanzador, acomodarás tu programa lanzando pelotas rápidas -no lanzamientos en curva- desde el montículo de lanzamiento.

Fase uno, solo sobre suelo plano

La primera fase consiste en lanzar pelotas sobre suelo plano, empezando con lanzamientos de 45 pies y progresando a otros de 180 pies. Cada sesión empieza con un precalentamiento. La mayoría de los programas recomiendan tres sesiones de lanzamiento por semana, con días de recuperación entre las mismas. En estos días, realiza una rutina de acondicionamiento general que incluya ejercicios de resistencia para seguir fortaleciendo tu hombro, espalda y tronco. Para las posiciones que no son de lanzamiento, se supone que estarás listo para actividades de béisbol regulares cuando puedas lanzar a 180 pies sin ningún problema.

Fase dos, desde el montículo

Si eres un lanzador, necesitarás sesiones de lanzamiento adicionales para prepararte para lanzar desde el montículo. Al comienzo arrojarás lanzamientos simulados sobre una variedad de distancias en suelo plano, y eventualmente progresarás desde el montículo en un juego simulado. Haz que tu entrenador te supervise durante esta fase para asegurarte de estar utilizando la mecánica apropiada.

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Escrito por anita y. tsuchiya | Traducido por maría marcela mennucci