Programas de entrenamiento personal para ancianos

Los entrenadores personales implementan y promueven el uso de programas seguros y efectivos de ejercicios mediante una adecuada revisión, consulta y evaluación del cliente. Generalmente, estos programas consisten de cierta forma de entrenamiento de resistencia, actividad cardiovascular, entrenamiento de flexibilidad y otros métodos de entrenamiento funcional. Usando estos programas, los entrenadores personales motivan y educan a sus clientes para mejorar sus estados físicos y mantener su salud y bienestar.

Entrenamiento personal y ancianos.

A medida que envejeces, tus músculos comienza a encogerse y a perder masa y tu fuerza comienza a disminuir. Además, la velocidad a la que tu cuerpo convierte alimentos en energía es menor, tu flexibilidad se reduce y tus huesos se hacen más frágiles. Algunos individuos permanecerán activos y alerta durante todas sus vidas, mientras que otros pueden pasar momentos más difíciles y sufrir problemas comunes como osteoporosis y artritis, que pueden llevar a una disminución en la actividad y la calidad de vida. El ejercicio regular brindado por un programa de entrenamiento personal en conjunto con una dieta sana pueden ayudar a retrasar los efectos del envejecimiento.

Beneficios de los programas de entrenamiento personal

Según la American Academy of Orthopaedic Surgeons, los cambios que se producen en el sistema musculoesquelético están más relacionados con la falta de uso que con el simple envejecimiento. Menos del 10% de los estadounidenses realizan ejercicios regularmente y el grupo más sedentario es el de los mayores de 50 años. Los beneficios de un programa personal de entrenamiento incluyen un aumento del balance, la coordinación, la fuerza y la resistencia. Otros beneficios del ejercicio son el control de peso, el manejo o reducción del riesgo de sufrir enfermedades crónicas, mejora del estado de ánimo, promoción del bienestar cognitivo y un aumento de la energía.

Características de un programa de entrenamiento personal

Al participar de un programa de entrenamiento personal, puedes esperar estar involucrado en alguna forma de actividad aeróbica como caminar, nadar, bicicleta fija o cualquier otra actividad que ponga a bombear a tu corazón. Esto es beneficioso porque ayuda a fortalecer al músculos que más trabaja en tu cuerpo (el corazón), mejora tu sistema respiratorio y disminuye tu presión sanguínea. Las actividades que fortalecen los músculos también serán parte del entrenamiento. Estas consisten de programas progresivos con pesas o calistenia que incluyen a los principales grupos musculares para incrementar la fuerza y la densidad ósea. El entrenamiento de flexibilidad será parte del programa para incrementar la flexibilidad de los principales grupos musculares como así también de un mejor movimiento de las articulaciones. Esto ayudará a mejorar la coordinación, disminuir el riesgo de lesiones y mejorar el suministro de sangre a los tejidos. El régimen de entrenamiento puede también incluir ejercicios de equilibrio para quienes sufren caídas frecuentes o tienen problemas de movilidad.

Qué tan a menudo debes participar

La American College of Sports Medicine (ACSM) recomienda que todos los adultos, incluyendo los ancianos, participen de actividades aeróbicas entre tres y cinco veces por semana durante al menos 30 minutos por día y durante hasta 60 minutos para obtener mayores beneficios. Esta institución también recomienda hacer actividades que fortalezcan los músculos y mejoren la flexibilidad al menos dos veces por semana, alternando entre la actividad moderada y la vigorosa. Al igual que con cualquier programa, consulta con tu médico antes de comenzar un nuevo régimen de ejercicio para hablar sobre cualquier duda que tengas.

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Escrito por t.j. jenkins | Traducido por mariana palma