Programas de entrenamiento: 10 sugerencias para no perder la motivación

Para no perder la motivación con respecto a un programa de entrenamiento, necesitas considerarlo como un modo de vida y no como una circunstancia que te permite estar en forma. Conservar un estado físico adecuado es esencial para la buena salud, y esta meta involucra un compromiso a largo plazo. Si logras cambiar tu mentalidad y establecer un estilo de vida saludable, impulsado por un deseo intenso de fortalecerte y mantener un buen nivel de energía, no tendrás problemas para comenzar. A continuación, todo lo que necesitas es mantener este anhelo durante toda una vida de entrenamiento.

Metas de entrenamiento


Establece metas realistas.

Antes de comenzar tu programa de entrenamiento, establece algunas metas realistas y sustentables con respecto a lo que deseas lograr. Si estableces objetivos inalcanzables, es probable que estés predispuesto al fracaso y a la frustración. Luego de registrar por escrito tu objetivo final, divídelo en metas más limitadas, de corto plazo. Si no has participado de ningún tipo de programa de entrenamiento por años, deberías comenzar con una caminata corta alrededor de la manzana, en lugar de una extensa carrera de 3 millas. Cuando hayas logrado tu primer objetivo, expándelo para caminar distancias mayores. Re-evalúa tus metas de manera periódica.

Varía tu programa


Realiza una actividad diferente cada día.

Con el fin de prevenir el aburrimiento, realiza una actividad diferente cada día. Tal vez, un día puedas caminar; el próximo, puedes andar en bicicleta. Incluso puedes contar las ocasiones en que juegas con los niños al aire libre, siempre y cuando mantengas la actividad física. La clave es permanecer activo para lograr los objetivos en cuanto a fortaleza, resistencia y salud cardiovascular.

Entrena con un compañero


Convierte tu programa de entrenamiento en una actividad social.

Convierte tu programa de entrenamiento en una actividad social. Un compañero hará que el ejercicio sea más divertido e interesante, además de constituir una manera de brindarse apoyo mutuo, lo cual incrementará la motivación de ambos.

Determina recompensas


Determina recompensas.

Luego de alcanzar cada objetivo a corto plazo, determina qué tipo de recompensa mereces, que no tenga que ver con los alimentos. El premio puede ser algo tan pequeño como un tratamiento facial en casa, o puedes dedicarte un día de spa. Si tu meta consiste en perder pulgadas, compra alguna prenda de vestir nueva cuando disminuyas un talle.

Entrena con música o libros en CD


Previene el aburrimiento.

Algunas personas descubren que la música o los libros en CD pueden ayudar a prevenir el aburrimiento mientras entrenan. Antes de programar tu próxima caminata energética, prepara algún entretenimiento para que te distraiga cuando pienses en detenerte.

Disfruta la actividad


Disfruta la actividad.

Cuando planifiques tu programa de entrenamiento, considera qué es lo que disfrutas hacer. Si te gusta nadar y odias correr, no establezcas como objetivo registrarte en un maratón. En su lugar, ponte el traje de baño, encuentra una piscina y comienza a nadar. O, si te agrada jugar en equipo, únete a alguna liga.

Premios referidos al entrenamiento


Prémiate al alcanzar tus objetivos de corto plazo.

De vez en cuando, al alcanzar alguna de tus metas de corto plazo, determina un premio que se refiera al entrenamiento; por ejemplo, un DVD de ejercicios nuevo o un par de pantalones cortos de ciclismo.

Pon atención a tu cuerpo


Concéntrate en los movimientos.

Mientras entrenas, concéntrate en el movimiento de tus músculos, y en lo bien que te sentirás al alcanzar tus objetivos. En lugar de considerar el entrenamiento como una situación odiosa, piensa que es un premio que te mereces.

Lleva un registro de entrenamiento


Lleva un registro de entrenamiento.

A medida que progresas a través de tu programa de entrenamiento, registra tus logros. Un registro de entrenamiento cotidiano te brindará un parámetro al evaluar tu éxito.

Períodos de descanso


Programa días de descanso.

De vez en cuando, determina un día de descanso de tu rutina de entrenamiento, de manera planificada o espontánea. Resulta contraproducente preocuparse o tensionarse si pierdes un día. Simplemente, planifica tu regreso al programa en el punto en que lo has suspendido.

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Escrito por debby mayne | Traducido por sofia elvira rienti