Productos farmacéuticos para el cuidado de la piel

Cuando el problema de tu piel requiere una medicación más potente que los tratamientos de venta libre, los productos recetados pueden servir de ayuda. Estas medicinas contienen ingredientes o concentraciones más altas que de otro modo no están disponibles. Puesto que éstas deben usarse con cuidado, trata su uso apropiado y los resultados esperados con tu médico.

Importancia

En los casos del retinos, los ácidos alfahidróxidos y las cremas blanqueadoras, los productos farmacéuticos para el cuidado de la piel con frecuencia son versiones más potentes de los productos de venta libre. Puesto que los productos pueden causar daños si se los usa de manera incorrecta, un médico debe recetarlos a quienes les corresponde por la condición de su piel. Además, las medicaciones tópicas recetadas están reglamentadas de manera más estricta que las cremas y lociones de venta libre, según el sitio web de la Clínica mayo. La U.S. Food and Drug Administration debe probar los productos recetados en cuanto a su seguridad y efectividad. Sin embargo, los productos de venta libre no siempre están sujetos a los mismos niveles de pruebas.

Tratamientos para el acné

El acné leve a severo que no responde a los tratamientos no recetados puede requerir productos farmacéuticos para el cuidado de la piel. Los tratamientos tópicos incluyen retinoides, que son derivados de la vitamina A. Estas medicaciones se prescriben para reducir el aceite en los poros que pueden conducir al desarrollo de granos de acné, según la American Academy of Dermatology. Ejemplos de retinoides incluyen adapaleno, tazaroteno y tretinoína. Si tu acné es severo, tu médico puede prescribir medicación antibiótica oral para combatir las bacterias que causan el acné. Los ejemplos incluyen eritromicina y tetraciclina, que incluyen doxiciclina y minociclina.

Tratamiento contra las arrugas

Puesto que las medicaciones utilizadas para tratar el acné fomentan el recambio celular y la exfoliación, se prescriben medicaciones similares para reducir la aparición de arrugas. Un ejemplo es la crema con tretinoína, según el sitio web de la Clínica Mayo. Puesto que las cremas con vitamina A contienen anatioxidantes, las cremas pueden combatir las moléculas que conducen a las arrugas prematuras. Tu médico también puede prescribir productos que contengan ácidos alfahidróxidos, como los ácidos glicólicos, lácticos o cítricos. Se los puede usar una sola vez, como para un peeling químico con glicólico en casa, o para una aplicación diaria.

Cremas blanqueadoras

A medida que envejeces, comienzan a formarse en la piel grupos de pigmentos de melanina llamados manchas de envejecimiento, melasma o manchas del sol. Si bien no son peligrosas desde el punto de vista médico, pueden ser una preocupación cosmética. Para reducir su apariencia, tu médico puede prescribir tratamientos blanqueadores que inhiban la producción de pigmento en tus células, reduciendo la aparición de las manchas. La hidroquinona, una crema blanqueadora, está disponible en concentraciones de más del 2 por ciento únicamente con receta. Otros tratamientos blanqueadores recetados incluyen el ácido kójico, el ácido glicólico, las cremas con vitamina A, el ácido azeleico, el ácido ascórbico, el ácido láctico y el ácido salicílico. Las cremas recetadas pueden contener también una combinación de estos ingredientes, como hidroquinona y tretinoína, según la Cleveland Clinic.

Efectos secundarios

Puesto que los productos farmacéuticos para el cuidado de la piel contienen concentraciones medicinales más fuertes que los de venta libre, pueden causar efectos secundarios más severos. Por ejemplo, las cremas con vitamina A y las blanqueadoras pueden hacer que tu piel sea más sensible al sol, incrementando la facilidad con la que te quemas. Usar un filtro solar con un factor de protección de 15 o mayor puede servir de ayuda. El enrojecimiento, la descamación, la irritación y la peladura con frecuencia son efectos secundarios de las cremas para la piel. Sin embargo, deben ir menguando con la aplicación regular a medida que tu piel se va acostumbrando a la medicación.

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Escrito por rachel nall | Traducido por irene cudich