¿Qué puede producir un cambio repentino en la dieta & en los ejercicios?

Hay muchas razones por las que cambiarías de repente tu dieta o rutina de ejercicios. Tal vez tus horas de trabajo han cambiado y hay más tiempo disponible, o tal vez tienes un objetivo específico en mente, como perder peso, y estás haciendo cambios inmediatos para lograr ese objetivo. Cualquiera que sea la razón, un cambio repentino hará que tu cuerpo reaccione en consecuencia.

Fatiga

Si estás acostumbrada a hacer ejercicio solo durante unos minutos un par de veces a la semana, un cambio repentino puede hacer que te sientas cansada. El ejercicio intenso puede pasarle factura a tus músculos y a tu sistema cardiovascular, dejándote dolor y haciéndote quedar más horas en la cama. Esto solo debe durar unos pocos entrenamientos, sin embargo, hasta que tu cuerpo se acostumbre al cambio de rutina. A largo plazo, el ejercicio mejora realmente la fatiga. De acuerdo con un estudio realizado en el 2008 por University of Georgia, las personas que hacen ejercicio por tan solo 20 minutos tres veces a la semana verán una mejora en sus niveles de energía. Si también estás reduciendo tu consumo de calorías y aumentas tu actividad física, tu cuerpo no podría tener la energía suficiente para mantenerte en acción. Asegúrate de que no colapsar en la dieta, en especial si estás ejercitando todos los días.

Mareos y otros síntomas

Un incremento repentino en la cantidad o intensidad de tus entrenamientos puede causar una serie de efectos secundarios. El ejercicio físico, puede dar lugar a mareos, dolores de cabeza, deshidratación y baja presión arterial. Durante largos períodos de tiempo, puedes perder suficiente grasa corporal que perturbe los procesos naturales de tu cuerpo, incluyendo tu periodo mensual si eres mujer. También corres el riesgo de lesionarte en las rodillas o perder masa corporal, en especial si el aumento en el ejercicio está acompañado de un cambio significativo en los hábitos alimenticios.

Cambios emocionales

Tanto la comida y el ejercicio pueden tener un impacto en tu estado de ánimo. El impacto podría ser positivo o negativo, dependiendo de los cambios drásticos que estés introduciendo. Si eres sedentario y comes comida chatarra sobre una base regular, un cambio repentino puede causar efectos secundarios, tanto buenos como malos. Por un lado, es posible que te sientas más relajado y lleno de energía, ya que el ejercicio puede mejorar el estado de ánimo y ayudar a combatir el estrés, según la National Children’s Bureau. Reducir drásticamente las calorías o la ingesta de carbohidratos, sin embargo, puede hacer que te sientas de mal humor y al borde, por lo que es mejor no exagerar la dieta.

Cambios en el peso

Un cambio repentino en el ejercicio y en los hábitos alimenticios puede ayudarte a salir de una mesa de pérdida de peso. De acuerdo con el entrenador personal certificado, Davey Wavey, cambiar la intensidad o la duración de tu sesión de ejercicios puede reiniciar tu pérdida de peso. Lo mismo podría suceder si cambias a una actividad diferente o intentas un cambio radical en la dieta, como reducir el consumo de grasas, carbohidratos o calorías.

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Escrito por tammy dray | Traducido por mary gomez