Problemas de salud y yoga caliente

El "yoga caliente" o Bikram Yoga, es una versión relativamente nueva de una disciplina vieja. En 1972, Bikram Choudhury, un nativo de la India, creó sus primeros tres estudios de yoga caliente en los Estados Unidos. La técnica, que implica contorsiones del cuerpo en una serie de 26 posturas en una habitación que se calienta a 105 ºF, ha explotado en popularidad. Sin embargo, las posturas desafiantes y el calor extremo no son adecuados para todos los gustos y en algunos casos podría causar graves problemas de salud.

Beneficios previstos

La página web de la escuela de Yoga de Choudhury de la India afirma que, si se realizan correctamente, las 26 posturas "les dan a todos los órganos internos, todas las venas, todos los ligamentos, y todos los músculos todo lo que necesitan para mantenerse con una salud óptima y funcionar al máximo". La alta temperatura ablanda el cuerpo y proporciona flexibilidad. El sitio también afirma que sudar por el calor elimina las toxinas del cuerpo.

Problemas de flexibilidad

Una mayor flexibilidad podría no ser conveniente para todos. Shirley Sahrmann, profesora de terapia física en la Escuela Universitaria de Medicina de Washington en St. Louis, le dijo al New York Times, en un artículo de marzo de 2004 que: "En mi negocio, tengo más problemas con la gente que tiene excesiva movilidad que con los que tienen movilidad reducida''. La alta temperatura afloja con eficacia tus ligamentos, pero una vez que los hayas extendidos, no van a conservar su forma original. Esto podría causar problemas con tus articulaciones a largo plazo.

Medidas de seguridad

Si decides practicar yoga caliente, debes beber mucha agua. La fisióloga del ejercicio e instructora de yoga Leslie Funk recomienda por lo menos 16 onzas de agua dos horas antes de asistir a una sesión de yoga caliente, entre 20 y 40 onzas después de la sesión y tomar recreos de agua frecuentes durante la sesión. Debes estar alerta a las señales de agotamiento por calor, incluyendo un aumento del ritmo cardíaco, náuseas, mareos, dolor de cabeza y vómitos. Si en cualquier momento durante una sesión de yoga caliente no te sientes bien, detén el ejercicio y notifica a tu instructor.

Gente con más riesgo

No intentes practicar yoga caliente si estás embarazada, porque el aumento de la temperatura podría causarte hipotensión. Si tienes sobrepeso, sufres enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorios, privación de sueño o tienes un historial de enfermedades relacionadas con el calor, el yoga caliente es una mala idea. Independientemente de tu estado de salud, consulta a un profesional de la salud antes de intentar esta forma extrema de yoga.

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Escrito por scott roberts | Traducido por agustina dowling