Los problemas de salud asociados con la presión arterial alta

La hipertensión, o presión arterial alta, se define como una presión arterial media mayor que o igual a 140/90 mm de Hg. Según los Centers for Disease Control and Prevention, la hipertensión contribuye a una de cada siete muertes en los Estados Unidos. La mayoría de los problemas de salud asociados con la hipertensión se derivan directamente de los daños infligidos al corazón y vasos sanguíneos. Sin embargo, algunas condiciones, tales como la diabetes, en realidad pueden desencadenar o agravar la hipertensión a través de mecanismos que todavía no se entienden bien.

Problemas arteriales

Las arterias sanas son elásticas y flexibles. Con cada latido del corazón, se expanden y contraen para dar cabida a los cambios de presión y ayudar a impulsar la sangre. De acuerdo con una revisión de 2011 en el "International Journal of Hypertension", cuando la presión arterial es demasiado alta, daña el revestimiento interno de las arterias, lo que lleva a la aterosclerosis, o endurecimiento de las arterias. Esto endurece y estrecha las arterias en todo el cuerpo dado que en las paredes de la arteria se depositan residuos de grasa y colesterol. Las personas con hipertensión son más propensas a desarrollar problemas de circulación en sus extremidades y aneurismas aórticos, que es un globo en el vaso grande que lleva sangre desde el corazón. Por lo general, si se rompe un aneurisma de la aorta, la persona muere.

Problemas del corazón

Para impulsar la sangre, tu corazón debe superar la presión en las arterias cada vez que se contrae. Las presiones arteriales más altas aumentan la demanda en tu corazón, sobre todo si las paredes arteriales se tensan por la aterosclerosis. Un corazón con exceso de trabajo exige un mayor flujo de sangre, pero la entrega de sangre podría verse comprometida si las arterias que irrigan el corazón se estrechan por la aterosclerosis. Incluso si tus arterias coronarias son normales, la hipertensión aumenta el riesgo de sufrir un ataque al corazón al aumentar la carga de trabajo del corazón más allá de la capacidad de las arterias para suministrarle sangre. Además de un elevado riesgo de ataque al corazón, las personas con hipertensión son más propensas a desarrollar insuficiencia cardíaca que las personas con presión arterial normal. Tu corazón es simplemente una bomba muscular y el estrés crónico en las paredes musculares del corazón finalmente conducen a la fatiga y reducen la capacidad de bombeo. Esto, a su vez, podría desencadenar en insuficiencia cardíaca.

Accidente cerebrovascular y demencia

La hipertensión es un factor de riesgo conocido del accidente cerebrovascular. La asociación entre la presión arterial alta y la demencia también está bien establecida, pero la llamada demencia cerebrovascular se considera generalmente como una enfermedad de los ancianos. Cabe destacar, sin embargo, que un estudio de 2012 publicado en The Lancet Neurology mostró que la hipertensión causa lesiones sutiles del cerebro, incluso en los adultos jóvenes, lo que sugiere que los jóvenes con presión arterial ligeramente elevada podrían estar en mayor riesgo de demencia más adelante en la vida.

Enfermedad renal

Si tienes hipertensión, el riesgo de enfermedad renal crónica, incluyendo insuficiencia renal, se incrementa. Los mecanismos de filtrado delicados en tus riñones son extraordinariamente sensibles a la presión arterial elevada. En 2009 la revista Archives of Internal Medicine realizó un estudio donde participaron casi 180.000 sujetos, que reveló que las personas con hipertensión leve tienen incluso más del doble de probabilidades de desarrollar insuficiencia renal que los individuos con presión arterial normal.

Inflamación

Cualquier enfermedad que cause inflamación de las arterias, tales como la diabetes, podría contribuir a la hipertensión. Además de los niveles elevados de glucosa en sangre, anormalidades lipídicas, daño a los nervios y problemas oculares, la mayoría de los diabéticos también deben hacer frente a la hipertensión durante su vida. Aunque los científicos aún están tratando las causas subyacentes de la hipertensión arterial en los diabéticos, según un estudio publicado en la edición de octubre de 2012 de la Cardiovascular Diabetology, se citó que la inflamación de las arterias, el aumento de la rigidez arterial y la reducción de óxido nítrico son contribuyentes importantes. El óxido nítrico, que normalmente es producido por las células que recubren las arterias, disminuye la presión arterial al relajar los vasos sanguíneos. La síntesis de óxido nítrico se ve afectado en las arterias inflamadas.

La clave es el control de la presión arterial

Los resultados adversos para la salud asociados con la hipertensión no son inevitables. La gran mayoría de los pacientes con hipertensión arterial pueden bajar su presión arterial, aunque el control óptimo puede requerir dos o más medicamentos además de los cambios de estilo de vida, como restricción de la sal y el alcohol, pérdida de peso, reducción del estrés y el ejercicio regular. Los diabéticos que controlan la glucosa en la sangre por lo general tienen un mejor control de su presión arterial. Si tienes hipertensión, tu médico puede delinear un régimen terapéutico que se ajuste a tus necesidades.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por vanina frickel