Problemas de los niños bilingües

Aunque no hay nada particularmente malo con ser promedio, la mayoría de las madres luchan con uñas y dientes para que su hijo sea más que el promedio. Una cosa que sabe la mayoría de las madres es que el niño estadounidense promedio crece expuesto a un único lenguaje. Siendo así, algunas familias eligen criar a sus hijos con un dominio de dos lenguas. Sin embargo, criar a un niño bilingüe traerá a su vida algunos problemas que no encuentran los niños monolingües.

Aprendizaje más lento

Independientemente del método que elijas, cuando expones a tu hijo a dos idiomas durante su crecimiento, le estás dando dos conjuntos separados de entrada de información. El resultado es universal, pero todavía hace que algunas madres se preocupen: un niño que aprende dos idiomas a la vez aprenderán más lentamente que un niño aprendiendo un idioma. Esto tiene implicaciones obvias para la capacidad de comunicación y desempeño académico de tu hijo.

Personalidad

Los genes de tu hijo son parcialmente responsables de su personalidad. La mayoría de los niños naturalmente tiende a ser extrovertidos, lo que es útil para aprender un idioma. Sin embargo, aproximadamente un tercio de la población es introvertida. La reducción de la velocidad de aprendizaje es más grave en los niños introvertidos, pues ellos tienen más miedo a asumir riesgos o cometer errores con su segunda lengua; esto es válido para la primera lengua también. Nuevamente, esto puede afectar el desempeño académico de tu hijo y puede dejar una impresión en el maestro de tu hijo sobre que es de aprendizaje lento, lo que no es necesariamente el caso.

Diferencias culturales

Cada familia tiene una razón diferente para criar a un niño bilingüe. En muchos casos, la familia es multiétnica. En otros, las familias simplemente esperan ampliar las oportunidades futuras del niño al exponerlo a un nuevo idioma y cultura. En cualquier caso, tu hijo tendrá que enfrentarse a la cuestión de la identidad cultural. Es poco probable que una familia tenga la oportunidad para sumergir a sus hijos en múltiples culturas al mismo tiempo, lo que significa que el niño siempre estará culturalmente más cerca de una referencia cultural específica. Dado que las diferentes culturas enfatizan diferentes costumbres y diferentes maneras de pensar, esto podría provocar confusión mientras tu hijo crece.

Velocidad de aprendizaje

Para enfrentar este fenómeno, decidie cuánto quieres hacer hincapié en cada idioma. Por ejemplo, si te preocupas más profundamente por que tu hijo esté al día en su clase de inglés que lo rápido que adquiere su segundo idioma, insiste en el inglés y deja atrás la segunda lengua. Cualquier cosa que hagas, sabes que es normal que un niño bilingüe tenga habilidades lingüísticas inferiores en ambos idiomas hasta la edad de 10 años. Después de esta edad, las cosas se emparejarán. En otras palabras, ¡no te preocupes!

Inmersión cultural

La inmersión es probablemente uno de las estrategias más efectivas para lidiar con las diferencias culturales. Según el erudito de la lengua y autor de "Bilingualism", J.M. DeWaele, los programas de inmersión que las escuelas ofrecen tienden a ser eficaces y ofrecen beneficios que otros métodos no dan, incluyendo mejoras en los esfuerzos escolares de los niños y un dominio de contenido adecuado para su grado. Existen programas de inmersión bilingüe en todo el mundo y generalmente se centran en idiomas culturalmente importantes de una nación. Por ejemplo, en Estados Unidos, el par de idiomas es generalmente español e inglés; en Canadá, es francés e inglés; y en Hong Kong, es cantonés y español. Incluso si no tienes acceso a estos programas, puedes todavía recoger algunos de los beneficios de inmersión al convertir tu casa en un programa de inmersión. Sé creativo en la búsqueda de maneras para cambiar las actividades de lengua materna en las actividades de la segunda lengua. Para muchos padres resulta útil que sus hijos vean caricaturas de lenguas extranjeras en lugar del idioma nativo, por ejemplo.

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Escrito por damon verial | Traducido por paulina illanes amenábar