Problemas que enfrentan los adolescentes que sufren acoso

Uno de cada seis niños en edad escolar en los Estados Unidos ha sido intimidado, ya sea físicamente, verbalmente o en línea, por lo menos dos o tres veces cada mes, según un artículo publicado en "USA Today" en 2012. El acoso es cuando un grupo o un individuo intenta repetidamente hacer daño a alguien a quien considera más débil o indefenso. El acoso adolescente, de acuerdo con la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, es menos común en los adolescentes de mayor edad que en los adolescentes más jóvenes. Sin embargo, independientemente de la edad, un adolescente intimidado se enfrenta a obstáculos que pueden trascender mucho más allá de sus años de adolescencia.

Baja autoestima

Los adolescentes que son intimidados ​​a menudo comienzan a culparse a sí mismos. Pueden pensar que si hubieran actuado o si se hubieran visto de otra manera, no hubieran sido intimidados. Su autoestima puede desplomarse, a veces hasta el punto de sentir que no valen nada. La Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health comenta en "Los años de adolescencia explicados: una guía para el desarrollo saludable de los adolescentes" ("The Teen Years Explained: A Guide to Healthy Adolescent Development") que la intimidación a menudo lleva a los adolescentes a volverse retraídos y a aislarse de sus familiares y amigos, que son quienes se preocupan por ellos. Continúa diciendo que los elogios positivos por parte de los padres y los seres queridos pueden ayudar a un adolescente a superar estos sentimientos de baja autoestima, enfatizando al muchacho que el abusivo es quien tiene problemas, no él.

Problemas académicos

Los problemas académicos pueden, por más de una razón, surgir en un adolescente que está siendo intimidado. En primer lugar, porque a menudo le falta concentración. Su mente está en el abusivo y en lo que podría tener que enfrentar más tarde ese día, si se encuentra con él. Esto conduce a malos resultados en las pruebas y en la tarea escolar. Según el sitio web StopBullying.gov, los adolescentes que son intimidados también tienden a faltar a la escuela con más frecuencia, y a veces incluso abandonarla, lo que a su vez conduce a un rendimiento académico deficiente. El sitio web DoSomething.org declara que cada día alrededor de 160 mil adolescentes faltan a la escuela debido a que son intimidados, y uno de cada 10 chicos la abandona porque está siendo acosado repetidamente.

Ansiedad y depresión

La ansiedad y la depresión son comunes en los adolescentes que son intimidados. El sitio web StopBullying.gov señala que un adolescentes acosado puede comenzar a sentirse triste y solitario, lo que puede dar lugar a cambios en sus patrones de alimentación y de sueño. El aumento de ansiedad asociado con lo que tendrá que enfrentar si tiene un altercado con el abusivo puede hacer que se sienta nervioso, incluso hasta el punto de exhibir síntomas físicos como sudoración, náuseas y ritmo cardíaco rápido; también puede comenzar a perder interés en actividades que antes disfrutaba. NBC News señala que la depresión y la ansiedad como resultado del acoso pueden permanecer en la edad adulta, mucho tiempo después de que el acoso ha cesado.

Acoso cibernético

Con el incremento de los medios de comunicación social y los avances en la tecnología, la intimidación se ha convertido también en un problema cibernético. Ahora los adolescentes no sólo se enfrentan al acoso cara a cara, sino a la intimidación a través de Internet y de mensajes de texto. Jennifer N. Caudle, médico familiar, escribe en un artículo para el sitio web de la American Osteopathic Association que la diferencia entre el acoso cibernético y el acoso en persona es que el acoso cibernético a veces pasa desapercibido. Muchos chicos tratan de ocultar el hecho de que están siendo intimidados en línea debido a la vergüenza o al miedo, lo que hace que sea mucho más difícil para un adulto darse cuenta. De acuerdo con la End to Cyber Bullying Organization, más del 25% de los adolescentes han sido repetidamente víctimas de abusivos a través de Internet o a través de mensajes de texto, y uno de cada tres ha sido amenazado en línea. La página web también informa que el 90% de esas víctimas de acoso cibernético no reportan la agresión o las amenazas a sus padres ni a ningún otro adulto.

Problemas de salud mental y física más adelante en la vida

Según el Australian and New Zealand Journal of Psychiatry, los adultos que fueron intimidados cuando eran niños tienen un mayor riesgo de desarrollar ansiedad y depresión en la edad adulta. También son propensos a desarrollar padecimientos físicos, tales como dolor, fatiga y resfriados. Debido al aumento del estrés asociado con el acoso, los adultos que fueron intimidados presentan más casos de malestares generales y dolores en el cuerpo, un sistema inmunológico más débil, y niveles de energía más bajos que los adultos que no fueron intimidados cuando eran niños. Tiempo después de que el acoso ha cesado, las repercusiones pueden permanecer.

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Escrito por kimbry parker | Traducido por josé antonio palafox