Los problemas del sueño del bebé relacionados con los hitos de su desarrollo

El hecho de que un bebé tenga normalmente un buen sueño, no significa que de vez en cuando no tenga problemas de sueño. El bebé, al igual que cualquier otra persona, puede experimentar interrupciones de sueño repentino, debido a un cambio en su cuerpo. Aunque las enfermedades o alteraciones ambientales, como las bajas temperaturas o los ruidos fuertes, también pueden causar problemas de sueño, los hitos del desarrollo son también los culpables más comunes.

Ansiedad por la separación

De acuerdo con el sitio web de Baby Center, un bebé puede comenzar a mostrar signos de ansiedad por la separación a los seis o siete meses, pero la mayoría de los bebés experimentan ansiedad de separación entre los 12 y 18 meses. Alrededor de este tiempo, el bebé ha comenzado a sentirse fuertemente apegado a sus cuidadores, reconociendo que él es una persona distinta, y teniendo conciencia de que sus cuidadores siguen existiendo cuando han salido del cuarto. Un bebé empieza a demostrar necesidad y malestar si duerme en una habitación separada de sus padres cuando pasa por una fase de ansiedad por la separación. Los padres pueden ayudar a aliviar algo de la tensión y la ansiedad pasando tiempo de calidad extra abrazo con su bebé antes de apagar las luces.

Dentición

Un bebé de tan sólo tres meses de edad puede experimentar dolor por la dentición que interrumpe su capacidad para dormir. La mayor parte del dolor se produce normalmente durante la fase aguda de la dentición, cuando un diente corta activamente a través de la encía. El sitio web KidsHealth dice que los padres pueden ayudar a aliviar el dolor con paracetamol, siempre y cuando tengan el permiso de un pediatra.

Desarrollo motor grueso

Las nuevas habilidades motoras tales como sentarse, gatear y ponerse de pie pueden causar tanta emoción en la vida de un bebé que no quiere acostarse a dormir. Si tiene resistencia a irse a la cama, aún así puede despertarse con más frecuencia de lo normal. El cuidador puede ayudarle a dormir mejor por la noche, dándole un montón de oportunidades para que queme su nueva energía durante el día. También puede ayudarlo a mantenerse a salvo bajando el colchón de la cuna cuando parece que es capaz de escapar de su cuna.

Cambios en la dieta

Algunos bebés duermen más cuando hacen la transición a los alimentos sólidos, ya que son propensos a sentirse llenos por más tiempo. Sin embargo, no todos los bebés hacen esta transición tan fácilmente. Un bebé puede tener una mala reacción a un cereal, tener dolor por los gases intestinales extras o incluso tener una alergia a un alimento nuevo que se ha añadido a su dieta. Al reconocer las reacciones adversas, los cuidadores deben crear un plan sólido con un pediatra e introducir nuevos alimentos en días diferentes unos de otros, de acuerdo con "The Sleepeasy Solution: The Exhausted Parent's Guide to Getting Your Child to Sleep from Birth to Age 5”, de Jennifer Waldburger y Jill Spivack.

Autonomía en ciernes

Un bebé comienza a explorar sus limitaciones cuando entra a sus primeros años de vida. Como resultado, los padres cansados ​​se acostumbraran a escuchar un "¡No!" de modo regular. Las luchas por el poder pueden traducirse en rechazo a dormir. Sin embargo, los padres pueden hacer que el tiempo de sueño sea una experiencia más agradable, permitiéndole a su hijo elegir el orden de la rutina de la hora de acostarse y tomar una agradable actividad de acostarse acompañada, por ejemplo, por la lectura.

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Escrito por christa miller | Traducido por javier enrique rojahelis busto