Problemas que causa el hecho de que un niño duerma en la cama de sus padres

Ya sea intencionalmente o sin querer, muchos padres terminan compartiendo la cama con sus hijos. Los padres que trabajan pueden establecer una cama familiar para poder disfrutar de algunas horas pacíficas con sus hijos. Otras familias terminan durmiendo juntas a causa de la desesperación que sienten cuando sus hijos se despiertan frecuentemente durante la noche o se rehúsan a dormir solos. Dormir juntos puede hacer que la familia duerma más, pero también puede comprometer potencialmente la calidad y la duración de ese sueño. Antes de establecer una cama familiar, los padres deben sentarse y decidir si los beneficios de dormir todos juntos superan a los posibles riesgos y a las desventajas.

Mayor riesgo de sofocación y estrangulación

Las camas de los adultos pueden imponer serios riesgos a los niños y bebés, los cuales pueden enredarse y sofocarse con las sábanas o quedar atrapados entre la cama y la pared. Debido al potencial de lesiones serias o incluso la muerte, la American Academy of Pediatrics, y la U.S. Consumer Product Safety Commission recmiendan no compartir la cama con bebés de menos de dos años. Si decides dormir con el bebé, la Dra. Mary Gavin, editora médica del sitio Kid’s Health by Nemours, y médica del Hospital de Nichos Alfred. I duPont de Wilmington, DE, pide a los padres que sigan ciertas precauciones básicas de seguridad. Siempre acuesta al bebé de espaldas. Quita todas las almohadas grandes y mantas pesadas de la cama. Coloca la cama de forma tal que no existan grietas entre la cama y la pared y verifica que el colchón quepa ajustadamente en su lugar. Nunca duermas con tu bebé si estás bajo la influencia de las drogas o el alcohol.

Dificultad para dormir solo

La mayoría de los arreglos de dormir juntos terminan en algún momento, ya sea por elección de los padres o del niño. Gavin aconseja trasladarlo a su cuarto a los 6 meses para evitar la ansiedad de separación y otros potenciales problemas de desarrollo. Los niños más grandes terminan dependiendo de la presencia de sus padres para quedarse dormidos, y pueden resistirse a dormirse solos. No hay guías estrictas que dicten en qué momento debes no permitir la presencia del niño en tu cama, pero Jodi Mindell, una experta del sueño de Babycenter.com y autora de "Sleeping Through the Night" aconsejan evitar trasladarlo cuando está en medio de otros logros como comenzar el preescolar o ir al baño solo.

Interrupción de los patrones normales de sueño de los padres

Como los niños se despiertan con frecuencia, compartir la cama con tu bebé puede hacer más sencillo alimentarlo y abastecer otras necesidades básicas, en especial si le das el pecho. A medida que tu hijo crece y se vuelve más móvil, puedes darte cuenta de que sus movimientos durante la noche interfieren con tu capacidad de dormir profundamente. Puede que también te des cuenta que necesitas ir a la cama más temprano que lo que lo hacías habitualmente, o tomar siestas breves, si él se rehúsa a dormirse si no está en tu cama contigo. Esto puede interferir con tu habilidad de pasar tiempo a solas con tu pareja antes de dormir, lo cual puede causar una falta de armonía, en especial si uno de los padres desea abandonar el hábito de dormir juntos y el otro no.

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Escrito por erin carson | Traducido por mike tazenda