Problemas de alcohol y relaciones

La dependencia al alcohol y el abuso de alcohol son reconocidos por el diagnóstico y Manual estadístico de trastornos mentales, cuarta edición (DSM-IV) como trastornos de uso del alcohol, según el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism. Un efecto negativo en el bebedor, así como la pareja y otros miembros de la familia es generalmente inevitable. La NIAAA incluye violencia, infidelidad, conflictos conyugales y la inseguridad económica como problemas que pueden ocurrir como resultado de abuso de alcohol.

Peligro: camino cerrado más adelante


La persona con problemas con el alcohol puede estar en negación; su pareja también puede negarse a aceptar que tiene un problema.

La persona con un problema con el alcohol puede estar en negación; su compañero también puede negarse a aceptar que tiene un problema, o ella puede buscar respuestas para intentar remediar el caos en su relación. Hay varios signos que apuntan a la agitación de la relación como consecuencia de un problema con el alcohol que puede requerir ayuda profesional, según la Asociación Americana para terapia matrimonial y familiar(AAMFT). La AAMFT incluye discusiones y peleas por el uso o la compra de alcohol, el tener que encubrirse o tener excusas para con la pareja debido al uso excesivo del alcohol, el pasar el tiempo como pareja centrado en la bebida, el solo demostrar afecto bajo la influencia del alcohol, la pareja quedando aislada de la familia y amigos y episodios de violencia doméstica.

Precaución: curva peligrosa más adelante


El beber alcohol podría ser la raíz de los problemas en la relación de pareja.

El beber alcohol podría ser la raíz de los problemas en la relación de la pareja, o podría ser utilizado como un escape de los problemas, según Gary Seeman, pH.D., un psicólogo especializado en adicciones. La persona con un problema con el alcohol a menudo no puede tener un brindis en una boda o una fiesta, ya que lo que comienza como un buen momento a menudo se pierde conforme avanza la bebida. El consumo de alcohol puede causar que la verdad salga, revelando previos y ocultos pensamientos negativos o inadecuados o emociones, que posiblemente podrían conducir a discusiones intensas y arrebatos, dice Seeman.

Advertencia: zona de explosiones


El uso excesivo del alcohol puede llevar a la ansiedad, depresión e insomnio.

Los trastornos de uso del alcohol pueden afectar a una pareja porque el alcohol se utiliza a menudo para automedicarse y adormecer sentimientos que el bebedor es incapaz de afrontar, según Seeman. También señala que el alcohol puede proporcionar un efecto calmante al principio al permitir a los alcohólicos escapar de sus problemas, pero con el uso continuo, a medida que el alcohol desaparece, son a menudo más ansiosos y pueden caer en depresión o tener dificultades para dormir. El dolor emocional y físico alerta a la gente que algo en la mente o el cuerpo necesita ser atendido. Cuando los alcohólicos adormecen a estas señales de manera consistente, se puede perder conectividad emocional con sus parejas en el proceso.

Puente levadizo más adelante: espere demoras


La pareja y familiares pueden ser de gran ayuda para que una persona deje de beber.

Mientras que la pareja tenga el conocimiento de que un trastorno de uso del alcohol no puede solucionarse de la noche a la mañana, con el tratamiento, es posible que deje de beber y, con el tiempo, sanar la relación. Si una persona alcohólica rechaza el tratamiento, su pareja y miembros de la familia pueden aún obtener ayuda de los programas de tratamiento del alcohol con respecto a maneras de motivar a su ser amado, según la AAMFT. Resolver problemas en curso y que la pareja tiene, además del de la bebida es crucial, ya que una adicción a menudo enmascara problemas subyacentes. Esto también ayudará a prevenir la recaída.

Más galerías de fotos



Escrito por karen kleinschmidt | Traducido por marco jiménez