Los primeros signos de dolor debido a la rodilla de corredor

Las lesiones de rodilla son muy comunes entre los atletas, ya que mientras corres, saltas y giras pones mucha fuerza sobre las rodillas. Dependiendo de los primeros síntomas que experimentes, tu lesión se puede atribuir a una serie de condiciones y ser un llamado para diversos tratamientos. La articulación de la rodilla contiene hueso, cartílago, ligamentos y fluidos. Una lesión de rodilla puede afectar a uno o a todos estos tejidos.

Síntomas comunes

Una lesión de rodilla se puede manifestar de varias maneras. Además de dolor o malestar, los síntomas iniciales pueden incluir hinchazón, enrojecimiento y calor alrededor de la rodilla. Puedes sentir la articulación rígida o completamente bloqueada, por lo que es difícil o incluso imposible enderezar la pierna. También puedes oír chasquidos o crujidos si los huesos se ven afectados. El dolor en sí puede ser sordo o intenso y se puede asemejar incluso a una sensación de ardor.

Cuándo buscar atención médica

En algunos casos de lesiones de rodilla relacionadas con la carrera, es importante buscar atención médica de inmediato. Si los síntomas incluyen hinchazón dramática o una deformidad claramente visible en la estructura de la rodilla y de la pierna, busca atención médica. Del mismo modo, si no puedes poner peso sobre la pierna afectada, si no puedes doblar completamente la rodilla o si tienes fiebre, además del dolor y la hinchazón, debes ponerte en contacto con tu médico o buscar atención médica de emergencia.

Casos en los que tú puedes cuidar la rodilla

En caso de duda acerca de tu problema en la rodilla, siempre busca atención médica. Sin embargo, en algunos casos, tú mismo puedes cuidar de ella. Si el dolor es relativamente menor y no se acompaña de síntomas graves adicionales, sigue las pautas de atención básica, como reposo y hielo en el área lesionada. Puedes comprar analgésicos tópicos u orales, de venta libre. Para evitar poner cualquier tensión en la articulación, descansa y mantén la rodilla elevada. Elevarla reducirá el flujo de sangre a la zona, reduciendo al mínimo la hinchazón. Usa una bolsa de guisantes congelados o una bolsa de hielo envuelta en una toalla para mantener la rodilla fría y reducir la inflamación. No debes colocar el hielo más de 20 minutos y así evitarás daño en la piel o nervios. El uso de vendajes de compresión respirable también puede reducir la hinchazón y añade estabilidad a la rodilla, especialmente a medida que vuelvas a ponerte en pie.

Causas potenciales

El dolor en la rodilla puede indicar una lesión simple o puede ser un indicativo de una enfermedad o trastorno subyacente. Por ejemplo, la condromalacia es una enfermedad del cartílago reblandecido de la rótula, lo que con frecuencia da lugar a rotura del cartílago o incluso del hueso durante el ejercicio intenso. Las lesiones de los meniscos, dos estructuras cartilaginosas de la rodilla, también son comunes, especialmente durante la torsión rápida o movimientos giratorios. La lesión del ligamento cruzado, también conocida como rotura del ligamento, es la rotura de uno de los ligamentos de la articulación, por lo general causada por el impacto repentino. La tendinitis afecta a los tendones de la rodilla y por lo general se desencadena por el impacto del aterrizaje en el suelo después de saltar.

Más galerías de fotos



Escrito por danielle hill | Traducido por sofía bottinelli