Cómo prevenir los gases mientras comes una dieta alta en fibra

Una dieta alta en fibra puede ayudar en la prevención de enfermedades, ayuda a prevenir el estreñimiento y promover la salud digestiva en general. Sin embargo, una desventaja potencial de consumir más fibra es el aumento de gases intestinales. Durante varios días o semanas aumentar de manera gradual tu ingesta de fibra, en vez de aumentarla de una vez, puede ayudar a prevenir cualquier problema en la mayoría de los casos. También podría ayudar a reducir la ingesta de fibra total, ya que puedes tomar ciertos suplementos. Si sigues teniendo gases a pesar de tomar medidas preventivas, consulta a un profesional sanitario cualificado para descartar un problema digestivo.

Fibra y gases

La fibra no se digiere ni divide en partes más pequeñas en absoluto en el intestino. Esto significa que pasa al intestino grueso, donde las bacterias intentan romperla. Este proceso puede producir una gran cantidad de gases. De los dos tipos de fibra que consumimos en los alimentos de origen vegetal, la fibra soluble y la insoluble, la fibra soluble es el mayor productor de gases. Se descompone en agua, lo cual hace que esté disponible para las bacterias que lo descomponen, produciendo una gran cantidad de gases. La fibra insoluble no se disuelve en agua y permanece relativamente intacta por las bacterias intestinales, produciendo poco o nada de gases.

Recomendaciones de fibra

El U.S. Department of Agriculture recomienda tomar unos 38 gramos de fibra al día para la salud, mientras que las mujeres deben tomar unos 25 gramos al día. Puede ser tentador comenzar a añadir tanta fibra como puedas, pero esto es lo que provoca los gases porque las bacterias en el colon no están acostumbradas a la mayor cantidad de fibra a tu dieta. Para evitar problemas, la University of Maryland Medical Center recomienda añadir fibra gradualmente durante un período de unas pocas semanas hasta llegar a la dosis recomendada, que otorga a las bacterias en tu intestino grueso tiempo para adaptarse. Beber mucha agua, por lo menos ocho vasos al día, también puede ayudar.

Tomar suplementos

No hay suplementos disponibles que te ayuden a dividir fibra en tu tracto digestivo, pero algunos medicamentos sin receta pueden ayudar a reducir la cantidad de gases intestinales en general o los síntomas asociados con los gases. Los suplementos que contienen simeticona, por ejemplo, pueden ayudar a que los gases pasen más fácilmente, lo que puede aliviar el dolor asociado con ellos. Las pastillas de carbón activado se unen con los gases en el intestino, reduciendo los olores y reduciendo de manera potencial los niveles globales de gas. Habla con un profesional sanitario cualificado antes de tomar cualquier suplemento, si estás tomando otros medicamentos.

Otras consideraciones

Las mejores fuentes de fibra son los alimentos enteros como frutas, vegetales y cereales integrales, según la Harvard School of Public. Los suplementos de fibra también pueden ser beneficiosos, pero no tienen los mismos nutrientes que los alimentos enteros. Habla con tu médico antes de tomar suplementos de fibra para un problema particular, como el estreñimiento, especialmente si estás tomando otras formas de medicación. Si estás tomando tu fibra de los frijoles o las legumbres, remojarlas durante la noche y enjuagarlas minuciosamente antes de cocinarlas también puede ayudar a prevenir los gases. Habla con tu médico si los gases persisten a pesar de tomar medidas preventivas. Varios trastornos digestivos pueden causar gases y consumir más fibra podría estar exacerbando el problema.

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Escrito por solomon branch | Traducido por maria gloria garcia menendez