Prevención del resfrío y la gripe en adultos mayores

Un resfrío o gripe puede ser especialmente riesgoso para las personas por arriba de los 65 años de edad debido a que están más expuestas a desarrollar complicaciones que ponen en riesgo la vida que los adultos más jóvenes. El resfrío y la gripe son enfermedades virales contagiosas que se esparcen principalmente a través de la liberación de partículas virales cuando una persona infectada tose o estornuda. Las enfermedades se pueden contraer al tocar un objeto contaminado con el virus y después transfiriendo los gérmenes a tus ojos, nariz y boca. Es importante prevenir las infecciones virales en los adultos mayores ya que las opciones de tratamiento son limitadas. La hospitalización puede ser necesaria si ocurren las complicaciones.

Vacunación

La gripe o influenza es una amenaza significativa para los adultos mayores. Entre 1976 y el 2007, cerca del 90 por ciento de las muertes por influenza ocurrieron en personas arriba de los 65 años de edad. de acuerdo con la National Foundation for Infectious Diseases. La mejor manera de prevenir la gripe es la de la vacunación anual, recomiendan los Centers for Disease Control and Prevention. Las personas mayores a los 65 años de edad pueden tomar ya sea la vacuna regular (Fluzone, Afluria, FluLaval, Fluarix, Fluvirin, Agriflu, Flucelvax) o una versión de la dosis más alta (Fluzone High-Dose). Ambos tipos están hechos de tres cepas de virus de la influenza que han sido matadas o inactivadas. Las vacunas de la gripe en adultos mayores se administran con la inyección dentro de un músculo. La vacuna regular de la gripe es apropiada para cualquier persona mayor a los 6 meses de edad. Una vacuna más alta en dosis se hizo disponible al principio de la temporada de gripe del 2010-2011 para estimular una mejor respuesta inmune en los adultos mayores. Estudios han confirmado una mejor respuesta inmune en los adultos mayores con la vacuna de dosis más alta. Sin embargo, aún no queda claro si la respuesta inmune aumentada se traduce en una mejor protección contra la gripe.

Precauciones adicionales

Aún las personas que han sido vacunadas necesitan protección adicional contra e resfrío y la gripe. Toma aproximadamente dos semanas para desarrollar inmunidad a la gripe después de la vacuna y no existe vacuna alguna para el resfriado común. Deben incluirse medidas preventivas incluyendo el uso de toallas de papel o pañuelos faciales para girar perillas en la puertas en áreas públicas, desinfectar auriculares telefónicos y el lavado frecuente de las manos. Debido a que las personas infectadas pueden esparcir los virus del resfrío y la gripe antes de mostrar síntomas, los adultos mayores deben considerar el evitar lugares concurridos en los cuales el riesgo a exponerse es alto. Aquellos que viven en hogares con niños deben ser especialmente precavidos ya que es menos probable que los niños se tapen la boca al toser o estornudar. Las personas mayores frágiles querrán utilizar un tapa bocas al tener contacto con visitantes y familiares infectados o potencialmente infectados.

Adultos mayores cuidadores

Los adultos mayores cuidadores pueden no estar protegidos con la vacuna de la gripe al igual que aquellos cuidadores más jóvenes, de acuerdo con la virólogo Nicole Powell, Ph.D. Después de haber analizado estudios clínicos y animales sobre el efecto del estrés y otros factores sobre las respuestas inmunes, Powell concluyó que los adultos que están crónica y severamente estresados; como aquellos que cuidan a una pareja con una enfermedad seria y de larga duración, tienen una respuesta disminuida de anticuerpos a la vacuna. Mientras que la edad avanzada puede ser un factor en la disminución inmunológica, otras posibles causas para la reducida respuesta a la vacuna de la gripe pueden incluir a la soledad, depresión, estrés, aislamiento y falta de apoyo social que a menudo experimentan los adultos mayores que cuidan a otros. Para impulsar sus respuestas inmunes, las personas de edad avanzada que se encuentran en la situación de dar cuidado a alguien más podrían considerar el ejercicio y tomar medidas apropiadas para incrementar el apoyo emocional y reducir el estrés.

Medicamentos

Existen dos tipos de medicamentos anti-virales disponibles para el tratamiento de la gripe en adultos mayores que no fueron vacunados o que no fueron protegidos lo suficiente por la vacuna. Estos medicamentos se deben administrar dentro de las primeras 48 horas seguidas a la detección de los síntomas, por lo que los adultos mayores y sus cuidadores deben estar al pendiente se los síntomas de la gripe y buscar atención médica de inmediato. Los adultos mayores en cuidado de largo plazo y en instalaciones de vida asistida están en un mayor riesgo de contraer la gripe. Por lo tanto, a veces se les medica por seis semanas con oseltamivir (Tamiflu) oral como medida protectora adicional a la vacuna contra la gripe.

Referencias

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Escrito por marcy brinkley | Traducido por glen boyd