Presión baja con ejercicio extenuante

Conjuntamente con la temperatura corporal y la frecuencia del pulso, la presión arterial es uno de los signos vitales primarios, tu médico invariablemente la evalúa durante un examen físico. Aunque muchos de nosotros nos preocupamos por la hipertensión, o presión arterial alta, pocas personas prestan atención a la presión del pulso, su significado y las consecuencias de un valor bajo para el ejercicio y la salud. La presión baja del pulso puede ser señal de un trastorno cardiovascular grave.

Definiciones

La medición de la presión sanguínea incluye dos números expresados ​​como una fracción: una presión sistólica, que es la presión en una arteria medida en milímetros de mercurio durante la contracción del corazón, y una presión diastólica, que es la presión arterial entre los latidos. De acuerdo a PubMed Health, se padece hipertensión si la presión arterial es superior a 140/90. Aunque se conocen algunos factores que contribuyen a su elevación, como la obesidad, el tabaquismo, la diabetes y el exceso de sal en la dieta, la causa es desconocida en la mayoría de los casos. La presión del pulso es simplemente la diferencia entre la presión sistólica y la presión diastólica; un valor bajo o estrecho se asocia con problemas cardíacos potencialmente peligrosos.

Estenosis aórtica

La estenosis de la válvula aórtica es un estrechamiento de la válvula entre el ventrículo izquierdo del corazón y la aorta, el sitio en donde se originan todas las arterias sistémicas. Cuando hay estrechamiento, el músculo del corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre a través del cuerpo. La condición puede ser congénita o, con menor frecuencia, puede resultar de la acumulación de calcio en la válvula, o de la fiebre reumática. Los síntomas incluyen dolor de pecho, sensación de desmayo al realizar un esfuerzo, palpitaciones y debilidad. A menudo no se detecta en la edad adulta, por lo que si se presentan estos síntomas durante o después de hacer ejercicio, consulta al médico.

Hipovolemia

El volumen reducido de sangre, o hipovolemia, es una causa común de la presión baja del pulso. Mientras que esto normalmente se produce como resultado de la pérdida de sangre, incluyendo hemorragias internas, también puede ocurrir después de sudoración excesiva y diarrea, que a su vez pueden derivarse de ejercicio intenso y prolongado en condiciones de calor. Los síntomas incluyen ansiedad o agitación, piel fría y pegajosa, confusión, debilidad y palidez. Si la pérdida de líquidos es muy notable, puede llevar a un choque hipovolémico, en el que las víctimas pierden el conocimiento. El tratamiento incluye líquidos y medicamentos por vía intravenosa para aumentar la presión.

Insuficiencia cardíaca congestiva

La insuficiencia cardíaca congestiva, a menudo llamada CHF por sus siglas en inglés (Congestive Heart Failure) o, simplemente insuficiencia cardíaca, se refiere a la incapacidad del corazón para bombear con fuerza suficiente para mantener el flujo circulatorio sin problemas. Puede surgir de una enfermedad de la arteria coronaria, de la hipertensión, la diabetes y otras enfermedades crónicas. Los hallazgos más comunes en la insuficiencia cardíaca congestiva, incluyen, además de la presión de pulso baja, acumulación de líquido en los pulmones y en los tobillos, falta de aire que se agudiza cuando se está acostado, cansancio general y baja tolerancia al ejercicio. Los medicamentos como los diuréticos para ayudar a prevenir la acumulación de líquido pueden mejorar en cierta medida tu capacidad para hacer ejercicio, incluso cuando padeces insuficiencia cardíaca congestiva.

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Escrito por l. t. davidson | Traducido por sergio mendoza