Cómo preparar a tu hijo para hacer frente a los acosadores

La prevalencia del acoso escolar o bullying en los Estados Unidos va en aumento, según explica el sitio web StopBullying.gov. De hecho, durante el ciclo escolar 2009-2010, los Centers for Disease Control and Prevention fueron testigos de que el 23 por ciento de las escuelas públicas informaron que se produjeron incidentes de acoso entre los estudiantes, prácticamente de manera diaria o semanal. Con esta creciente amenaza para el bienestar emocional y físico de los niños, parece bastante sabio enseñar a tus hijos ciertas habilidades para hacer frente eficazmente a los acosadores.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Enseña a tu hijo a caminar con la espalda recta y la frente en alto, siempre con confianza y seguridad en sí mismo. Escabullirse entre los demás puede llamar la atención de un acosador, ya que hace que tu hijo parezca un objetivo fácil de dominar, explica el sitio web StopBullying.gov.

  2. Anima a tu niño a mantener contacto visual con todas las personas y a usar una voz firme y calmada al hablar. Explica el poder de un fuerte "Deja de molestar" como respuesta a un chico abusador. Dile a tu hijo que si alguien está siendo intimidado, debe decirle al agresor que "Deje de molestar"; ya que muchas veces, esto representa efectivamente a una fuerte personalidad que no permite abusos. Practica un juego de rol representando situaciones de acoso con tu hijo. Por ejemplo, finge que tú misma eres el acosador y ordena a tu hijo entregar su dinero para el almuerzo. Enséñale a responder con un directo: "Deja de molestar".

  3. Recomiéndale que se aleje de una situación de acoso lo antes posible y que de preferencia, informe el incidente a un adulto inmediatamente. El hecho de denunciar una situación de acoso es vital para detener el ciclo de agresiones. Asegúrale a tu hijo que siempre podrá contar contigo para hablar y para buscar una solución si está teniendo problemas con gente abusiva.

  4. Propón alternativas que tu hijo pueda utilizar para intentar disuadir a un agresor. Por ejemplo, el humor podría funcionar. Si tu hijo responde a un acosador con un comentario ingenioso e inesperado, podría sorprenderlo haciéndolo bajar la guardia y posiblemente, interrumpiendo el acto de acoso. Tu hijo también podría ignorar a quien intenta intimidarlo. Al no darle su tiempo ni su atención, probablemente el agresor no pueda más que darse por vencido y buscar otra cosa que hacer.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por pei pei