Cómo preparar un bebé para una clase de natación

La preparación ayudará a que la clase de natación de tu bebé sea una experiencia positiva. Determina si está listo para las lecciones antes de registrarlo para las clases y en los días y semanas antes de que comiencen ayuda a que tu bebé aprenda a disfrutar del agua y estimúlalo para que se sienta cómodo en la piscina. Una vez que comiencen las clases aprovéchalas llegando a tiempo, estando preparado y asegurándote de que tanto tú como tu niño estén listo para participar al comienzo de cada lección.

Necesitarás

  • Pañales de natación
  • Ropa de natación
  • Toallas
  • Ropa seca
  • Coche de bebé o silla para bebé

Instrucciones

  1. Determina si el bebé está listo para las lecciones de natación. Pide visitar una clase con el pequeño para ver si parece disfrutar de la experiencia. Algunos bebés se adaptan más gustosamente que otros a las nuevas personas, entornos y experiencias. Consulta con el médico del niño para discutir si está sano y físicamente apto para la piscina.

  2. Visita las piscinas donde se darán las lecciones, preferentemente durante el día, cuando se realizará la lección de tu hijo. Ten en cuenta las condiciones del entorno ¿Está soleado? ¿el agua está fría en un primer momento? ¿la piscina tiene reglas sobre los pañales de natación y acerca de los trajes de baño que se pueden usar en el agua? Esta información te ayudará a preparar el traje de baño y el equipo adecuado para que tu pequeño esté cómodo.

  3. Crea una experiencia positiva para tu bebé ayudándolo a sentirse cómodo en el agua. Asiste a una o dos lecciones abiertas de natación con el pequeño durante los días anteriores a la primera lección de natación. Chapotea en el agua para familiarizarlo con el entorno y los sonidos nuevos.

  4. Aclimata al bebé al agua durante el baño. Ayúdalo a flotar sobre la espalda durante unos minutos por vez mientras cuidadosamente le sujetas la cabeza para evitar que se hunda el rostro. Háblale y cántale mientras flora para que escuche cómo suena tu voz con los oídos en el agua. Vierte suavemente el agua sobre la cabeza y el rostro mientras está en la tina o llévalo a la ducha contigo para que se acostumbre a las salpicaduras y al agua en el rostro.

  5. Llega a tiempo y preparado para cada lección. Evita alimentar al bebé 30 minutos antes de la clase para evitar que la regurgite durante la clase; sugiere la Directora de Operaciones y Especialista de la Escuela de Natación del Instituto Starfish Aquatics, Jennifer C. White. También recomienda vestirlo para la piscina y ponerle un pañal de natación justo antes de que comience la clase. Los bebés se cansan fácilmente, añade, por lo que es mejor no jugar en el agua con el pequeño para asegurarte de que esté fresco para la lección.

Consejos y advertencias

  • Lleva pañales adicionales para natación y toallas para ambos, así como una muda de ropa para después de la clase. Asegura al pequeño en el cochecito o en la silla para bebés mientras le cambias la ropa, antes y después de la clase.

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Escrito por christy ayala | Traducido por alejandra prego