La preparación mental para escalar el Everest

Escalar cualquier montaña es una actividad peligrosa, pero escalar el Monte Everest -la montaña más alta del mundo- tiene continuas amenazas de lesiones y muertes. Para la seguridad y el éxito, es importante tener una actitud positiva y realista, estar centrado en el momento presente mientras escalas, y ser mental y emocionalmente fuerte. Antes de ir a los Himalayas, la práctica mental y el entrenamiento intenso son esenciales para prepararse para la escalada de tu vida. Ten en cuenta que las personas entrenan durante años y viajan al menos una vez al Everest antes de subir, con el fin de desarrollar la concentración y la fuerza psicológica necesaria.

Visualización e imágenes mentales

Un estudio por Shaunna Burke y Terry Orlick de la Universidad de Ottawa, se realizó con el objetivo de conocer cómo los escaladores más elitistas de montañas altas se preparan mentalmente para cada subida. Se encontró que los mejores escaladores visualizan y se perciben a sí mismos escalando la montaña con éxito antes de empezar la subida. Por ejemplo, un escalador se imaginó a sí mismo en la cima de la montaña con una buena sensación por su logro. Otro escalador concluyó que una psique fuerte era la habilidad más valiosa durante una ascensión al Everest debido a las enormes molestias y riesgos implicados.

Preparación mental para la aclimatación

Estarás descansando una gran cantidad de tiempo durante la subida para que tu cuerpo se aclimate a medida que asciendes. Sin paciencia, la frustración y otras emociones pueden ponerse en el camino de tu buen juicio durante el proceso. Prepárate para el tiempo de inactividad con experiencia en otras montañas con altitudes que requieren aclimatación. También, medita durante tu periodo de entrenamiento para practicar la relajación mental, la paciencia y calmar la ansiedad. Según el escalador del Everest, Mateo Dieumegard-Thornton, en un artículo de The Huffington Post, escalar otras montañas más altas de 7.000 metros -unos 22.965 pies- como Baruntse en Nepal, lo prepararon mentalmente para la pérdida de energía y la fuga de oxígeno que sufres al subir una montaña mayor a 7.000 metros. El Monte Everest mide 8.848 metros -29.029 pies- por lo tanto, trabaja progresivamente escalando montañas altas para prepararte para las grandes alturas. Sin experiencia en la altura, podrías experimentar alucinaciones, comportamiento psicótico, desorientación y otros síntomas que amenazan la vida por la altura extrema.

Conecciones físico-mentales

Para tener fuerza mental durante tu gran ascenso, debes practicar durante el entrenamiento. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Ottawa, los escaladores de élite suelen empujar los límites de sus limitaciones físicas y superan sus zonas de comodidad. Estos alpinistas dijeron que presionarse físicamente los empujó mentalmente y mejoraron su fuerza emocional, que es importante para el Everest. Cuando se enfrentaron a retos durante el ascenso, podían confiar en las experiencias de su formación cuando tuvieron que utilizar la fuerza mental para poder salir adelante. Según Dieumegard-Thornton, su mejor preparación mental fue obtenida de sus duras experiencias en otras montañas de gran altitud. La experiencia te da la práctica para lidiar mental y emocionalmente las bajas temperaturas, la sensación de aislamiento, la exposición ante condiciones extremas, y otras experiencias difíciles durante una subida.

Vivir el momento

Escalar el Everest es un esfuerzo penoso, desalentador y pesado, pero mientras mantengas tu conciencia y la atención en el momento presente, tu enfoque mejora y la negatividad mental de no poder lograrlo disminuye. La mejor manera de lograrlo es centrarte en tu respiración en todo momento. Otra forma es crear metas a corto plazo, constantemente, a medida que subes. Ambas estrategias te animarán y te mantendrán en el momento presente cuando comiences a sentirte abrumado.

Seguridad

Antes de hacerlo, comprende los riesgos de escalar el Everest, y la importancia del entrenamiento. No puedes aprender a escalar el Everest leyendo un libro; necesitas práctica y experiencia profesional. Prepara y estudia la ruta de escalada antes de subir. También es una buena idea escalar montañas más pequeñas durante el entrenamiento para practicar tu fuerza mental y ganar confianza. Si no estás preparado para subirlo, no lo intentes. Si empiezas a escalar y sientes la necesidad de volver, ten una actitud positiva y siéntete orgulloso de ti mismo por llegar a casa sano y salvo.

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Escrito por lindsay haskell | Traducido por sofia loffreda