Cuándo preocuparte por el peso de tu hijo

En 2010, más de un tercio de niños y adolescentes tenían sobrepeso o eran obesos, según el Centers for Disease Control and Prevention. Con el sobrepeso y la obesidad casi en proporciones epidémicas en los Estados Unidos, los padres hacen bien en preocuparse sobre el peso de su hijo. Pero trabajar los problemas de peso con un niño es increíblemente difícil. Si sospechas que tu hijo tiene sobrepeso, habla con su pediatra. Te dará un consejo de experto para ayudar a que tu hijo pierda algunas libras sin hacerlo sentir culpable o inadecuado.

Factores de riesgo

El factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad infantil es el entorno. ¿Tu refrigerador está lleno de frutas y verduras frescas o tu hijo tiene acceso a bocadillos, galletas u otros alimentos cómodos? ¿Tu familia frecuenta los restaurantes de comida rápida o se sientan a comer una cena saludable? ¿Tu hijo sale a jugar después de la escuela o se queda mirando televisión? La dura verdad es que los niños imitan los comportamientos adultos. Si comes una dieta poco saludable y no haces ejercicio, tu hijo seguirá ese modelo. Otros factores de riesgo, mucho menos comunes, para la obesidad infantil incluyen las enfermedades genéticas y hormonales.

Signos

Puede ser difícil juzgar si un niño tiene sobrepeso basándose sólo en las apariencias. Algunos niños tienen marcos generales mientras que otros se aferran un poco a la grasa de bebé en sus años preadolescentes. Consecuentemente, es importante llevar a tu hijo al consultorio del pediatra para un control general. Tu médico comparará la altura y el peso de tu hijo con respecto a los pares en edad y género para determinar si tu hijo está fuera del rango normal. Además, tu médico consultará toda tu historia familiar para determinar si tu hijo está genéticamente en riesgo de sobrepeso u obesidad.

Consecuencias

Está bien que te preocupes si tu hijo tiene sobrepeso o es obeso. Las consecuencias de tener exceso de peso son serias e incluyen diabetes, pubertad temprana, síndrome metabólico, alto colesterol, hipertensión, trastornos respiratorios y apnea de sueño. Además, tu hijo es más propenso a ser hostigado por su apariencia física y puede desarrollar ansiedad social, depresión y baja autoestima, según dice la Mayo Clinic.

Qué hacer

A menos que tu médico explícitamente te aconseje qué hacer, no pongas a dieta a un niño con sobrepeso. Los niños necesitan muchas calorías y nutrientes para apoyar el crecimiento de su cuerpo y desarrollar su cerebro. Lo que puedes hacer es adoptar un estilo de vida saludable como familia. No te dirijas sólo a tu hijo con sobrepeso. En lugar de ello, involucra a tus hijos en la compra de supermercado y en la preparación de las comidas. Busca formas divertidas de hacer ejercicios en familia (paseos al parque, patinaje sobre ruedas y juegos de mancha son todas opciones ideales). Deja que tu hijo sepa que es amado sin importar cuál sea su talla, aconseja la Weight-Control Information Network.

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Escrito por carolyn robbins | Traducido por aldana avale