Precauciones y contraindicaciones al hacer ejercicio cuando se padece de artritis reumatoide

El diagnóstico de la artritis reumatoide es en muchos aspectos un momento que cambia la vida. Sus síntomas pueden causar dolor físico y emocional y hacer que sientas no solamente dolor, rigidez e inflamación en tus articulaciones, sino también fatiga y depresión. National Center on Physical Activity and Disability (NCPAD) indica que la falta de actividad física puede empeorar tus síntomas físicos y emocionales. Si bien debes asegurarte de tomar las precauciones adecuadas y evitar hacer ejercicio en ciertos momentos, la actividad física puede tener un efecto significativo en tu salud y estado de ánimo en general.

Para empezar

Toma precauciones al empezar con tu programa de ejercicios para que no te esfuerces demasiado muy rápido. Debes incrementar tu nivel de ejercicio, dicen Johndavid Maes y Len Kravitz, Ph.D., de University of New Mexico, Exercise Science Department, haciendo más énfasis en la duración y menos en la intensidad. Comienza con aproximadamente 5 minutos de ejercicio aeróbico, subiendo gradualmente hasta aproximadamente 30 minutos de 3 a 5 veces por semana. Si también incluyes entrenamiento de fuerza comienza con 2 o 3 repeticiones, incrementando a 10 o 12 repeticiones 2 o 3 veces por semana.

Tipo

El ejercicio de alto impacto puede añadir tensión a las articulaciones que ya tienen escaso apoyo. NCPAD también recomienda evitar deportes como el voleibol, baloncesto y fútbol. Además, si la artritis reumatoide afecta cualquiera de las articulaciones de la parte baja de tu cuerpo, Maes y Kravitz recomiendan que evites los ejercicios como subir escaleras y correr.

Preparación

Reduce el dolor en las articulaciones realizando ejercicios de calentamiento antes de iniciar con tu rutina regular. Tu calentamiento debe hacer énfasis en ejercicios de amplitud de movimiento de las articulaciones, que de acuerdo a Maes y Kravitz acondiciona tus articulares para actividades más extenuantes. Toma precauciones adicionales para proteger tus pies y tobillos usando zapatos y plantillas con amortiguación.

Dolor

Presta atención al dolor durante y después del ejercicio. Aunque es posible que no estés completamente libre de dolor, cuando haces ejercicio tu cerebro libera endorfinas que funcionan como un analgésico natural. Además, de acuerdo a NCPAD durante los movimientos del ejercicio los receptores de las articulaciones parecen reducir las señales de dolor en la articulación en movimiento. Si sientes una cantidad de dolor inusual durante el ejercicio, o si el dolor en las articulaciones dura más de dos horas después de haber terminado tu entrenamiento deja el ejercicio que esté causando el dolor.

Adaptabilidad

Prepárate para hacer cambios en tu programa de ejercicios en caso de que tengas un brote de artritis reumatoide. Realiza solamente ejercicios de amplitud de movimiento durante esos días, o como recomienda NCPAD, haz ejercicios pasivos con alguien entrenado para mover las partes del cuerpo afectadas. A medida que el brote comience a desaparecer regresa a tu rutina normal gradualmente, primero realizando ejercicios de amplitud de movimiento por tu cuenta y luego añadiendo ejercicios de estiramiento.

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Escrito por jackie lohrey | Traducido por juliana star