¿Cuando está tu preadolescente fuera de control?

La etapa de preadolescencia puede ser un tiempo difícil para algunas familias. Dependiendo de las circunstancias ambientales, algunos preadolescentes pueden mostrar comportamientos que pueden ser causa de preocupación para sus padres y otras figuras de autoridad. El uso de alcohol y drogas, la promiscuidad sexual y la actividad criminal son sólo algunos ejemplos de comportamiento preadolescente que puede parecer fuera de control. Una intervención temprana, el envolvimiento de los padres y la psicoterapia pueden ayudar a los preadolescentes aparentemente fuera de control para volver al camino y hacer cambios positivos en su adultez.

Uso de drogas y alcohol

La Fundación Médica de Palo Alto sugiere que el periodo de desarrollo preadolescente está entre los 11 y los 14 años. El uso de drogas y alcohol en esta etapa es una causa de preocupación para los padres y otras figuras de autoridad en la vida de los preadolescentes, y puede ser signo de preocupaciones psicológicas adyacentes que necesitan ser dirigidas adecuadamente. Un estudio dirigido por la Colorado State University reporta que en una encuesta del 2010 sobre el uso de drogas y alcohol en los adolescentes, un 36 por ciento de los alumnos de secundaria dijeron haber probado alcohol alguna vez en su vida, mientras el 21 por ciento de ellos reportaron que habían utilizado una droga ilegal.

Agresión y violencia

La American Academy of Child and Adolescent Psychiatry identifica una serie de comportamiento violento y agresivo entre niños y adolescentes incluyendo berrinches, peleas, amenazas e intentos de herir a otros y crueldad en animales. Este comportamiento se vuelve problemático y preocupante cuando amenaza la seguridad y bienestar del agresor y de otros. Demostraciones consistentes de comportamiento agresivo pueden sugerir que el comportamiento de tu preadolescente está fuera de control, por lo que es momento de buscar ayuda de profesionales de la salud especializados en tratar esta clase de comportamiento en niños y adolescentes.

Ausentismo escolar

De acuerdo al National Center for School Engagement, el ausentismo escolar se clasifica como una delito criminal en todo Estados Unidos. El ausentismo es no presentarse al colegio sin razón y los preadolescentes que lo hacen de manera repetitiva tienen serias preocupaciones sobre ellos mismos, sus familias y la sociedad en general. Mientras se encuentra fuera de control, el ausentismo escolar puede ocasionar que se reprueben materias y no poder pasar al siguiente año, la intervención temprana puede ayudar a los padres y maestros a identificar las barreras para que un niño no asista al colegio y ayudar al preadolescente a continuar con sus estudios.

Pandillerismo

GangFree.org, una organización no lucrativa diseñada para prevenir las pandillas juveniles, reporta que los niños se unen a las pandillas por diversas razones, incluyendo la falta de supervisión parental, la falta de apego escolar y los grupos de pares negativos. Muchas pandillas motivan el comportamiento criminal, incluyendo el vandalismo, la violencia y el robo. Los arrestos juveniles pueden causar retrocesos en las familias afectadas, y suponer un riesgo para la seguridad de los otros. Los consejeros escolares y las iniciativas de salud pública, como el National Gang Center, pueden dar sugerencias sobre como conseguir ayuda o prevenir que tu preadolescente participe en una pandilla.

Actividad sexual

La actividad sexual entre preadolescentes es otro signo de un comportamiento potencialmente fuera de control. Science Daily reporta que los jóvenes de secundaria están participando en actividades sexuales de riesgo a una edad tan temprana como los 12 años, poniéndolos en riesgo de abuso de drogas y alcohol y exponiéndolos a enfermedades de transmisión sexual debido a la falta de educación sexual. La participación de los preadolescentes en las actividades sexuales incrementa también la probabilidad de promiscuidad sexual en su vida posterior, de acuerdo a un artículo del 2009 en Science Daily.

Más galerías de fotos



Escrito por k. nola mokeyane | Traducido por esteban arenas