Las posibles causas de las elevadas enzimas hepáticas y el malestar estomacal

El hígado produce enzimas en respuesta a una lesión o toxina. Cuando estas enzimas entran en el torrente sanguíneo en cantidades mayores que las normales, se dice que son elevados. Debido a las funciones que el hígado efectúa en cada parte del cuerpo, la inflamación en este órgano puede causar dolor de estómago, náuseas y vómitos. Tu médico puede determinar la causa del malestar del hígado con la ayuda de análisis de sangre y una historia médica completa.

Hepattis viral

La pérdida del apetito, náuseas y vómitos, diarrea y dolor de estómago pueden ser debido a una gripe, pero si son elevadas las enzimas hepáticas podría tratarse de un caso de hepatitis A. La hepatitis A también suele causar ictericia. Se transmite por contaminación fecal-oral, a consecuencia de la falta de higiene en el cuarto de baño o contaminación de los alimentos. El virus se elimina en las heces de personas infectadas. La hepatitis A es una enfermedad auto-limitada, es posible que requieras de sólo descanso y muchos líquidos para superarla. La infección con el virus de la hepatitis B o C puede causar una enfermedad crónica y daños en el hígado que se produce con el tiempo. El Illinois Department of Public Health indica que la hepatitis C se transmite por la sangre, poniendo a los trabajadores de la salud, usuarios de drogas intravenosas y los que recibieron transfusiones de sangre antes de 1992 en un mayor riesgo. La hepatitis B se puede prevenir por medio de vacunas.

Enfermedad de hígado alcohólico

Un hígado sano ayuda a la digestión de las grasas y las proteínas, regula las hormonas sexuales, descompone las toxinas en el torrente sanguíneo y elimina el exceso de glóbulos rojos. Los abusadores crónicos del alcohol acostumbrados al abuso en el hígado, lo que provoca la acumulación de depósitos grasos, se inflaman, lo que lleva a la hepatitis alcohólica. La American Liver Foundation afirma que el 35 por ciento de los bebedores desarrollan esta condición. Si continúas bebiendo, el tejido sano del hígado se sustituye gradualmente por tejido cicatricial que no funciona, un proceso conocido como cirrosis. La hinchazón y sensibilidad abdominal, pérdida de apetito y las náuseas pueden caracterizar la enfermedad hepática alcohólica.

Esteatohepatitis no alcohólica

La obesidad, el colesterol, la presión arterial elevada y diabetes tipo 2 son factores de riesgo para la esteatohepatitis no alcohólica. El trastorno generalmente sigue el mismo curso que la enfermedad hepática alcohólica, sin embargo los pacientes pueden ser no bebedores. El National Digestive Diseases Information Clearinghouse informa que muchas personas con NASH no tienen síntomas de fatiga y dolor de estómago hasta que el daño hepático está avanzado. Bajar de peso, comer una dieta saludable y hacer ejercicio regular puede ayudar a controlar el NASH. También es necesaria la atención médica regular para controlar los efectos de esta enfermedad.

Efectos secundarios de un medicamento

Mayo Clinic afirma que toda la familia de medicamentos reductores del colesterol conocidos como estatinas pueden dañar tu hígado. Los análisis de sangre regulares pueden detectar los cambios y evitar el desarrollo de una condición de pérdida de masa muscular asociada conocida como rabdomiolisis. Los síntomas pueden incluir rigidez, hinchazón y sensibilidad en los músculos grandes de las piernas y la espalda, orina oscura, frecuencia cardíaca rápida, fiebre, náuseas y vómitos. La insuficiencia hepática o falla también pueden resultar del uso a largo plazo o altas dosis de otros medicamentos, incluyendo los analgésicos de venta libre, como el paracetamol. Los efectos tóxicos de estos medicamentos pueden causar ictericia, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea y pérdida de apetito.

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Escrito por mary earhart | Traducido por verónica sánchez fang