Poses de yoga para el chacra de la garganta

¿Alguna vez has sentido que las palabras se atoran en tu garganta y prefieres tragarlas en lugar de decirlas? Esto puede suceder porque el chacra de tu garganta está atorado. Situado detrás de la manzana de Adán, es el quinto de la serie de siete chacras que van desde la parte inferior de la columna hasta la coronilla de tu cabeza. El chacra de la garganta puede beneficiarse de ejercicios diseñados para liberar energía negativa y promover el bienestar.

Ejercicio uno

Ésta es una versión simplificada de la Pose del Camello del yoga, que está diseñada para abrir el frente del cuerpo y garantizar un buen flujo a través de la garganta. Arrodílate en el piso, sentado sobre tus talones. Si esto genera demasiada tensión sobre tus rodillas, párate. Entrelaza tus manos detrás tuyo. Inhala. Al exhalar, lentamente deja caer la cabeza hacia atrás y jala tus manos entrelazadas en dirección opuesta a tu cuerpo. Permanece en esta postura durante un minuto, respirando normalmente, y cuando estés listo para liberarte, exhala soltando tus manos y levantando lentamente la cabeza. Puedes repetir este ejercicio dos o tres veces.

Ejercicio dos

Canta produciendo vibraciones que afecten positivamente tu bienestar, indica el profesor Graham Welch de la Universidad de Londres. La garganta, la tiroides y la laringe son estimuladas por la repetición de vocalizaciones con vocales, como "Om" y "Ah". Cantar este mantra tibetano ayudará a abrir tu garganta. Siéntate en una silla con la espalda derecha. Inhala profundo y exhala produciendo el sonido "Om", por tanto tiempo como puedas. Inhala nuevamente y exhala el sonido "Ah". Después de inhala la última de estas series, libera el sonido "Hung". Cierra la boca al terminar, dejando que las vibraciones se extienda por todo tu cuerpo. Repite este mantra tantas veces como quieras.

Ejercicio tres

Un chacra de garganta bloqueado puede beneficiarse de la Pose del León. Llamada Simhasana en sánscrito, es la única pose del Hatha yoga que involucra sonido. Colócate de rodillas con los dedos aplanados contra el suelo o doblados. Coloca tus manos en tus rodillas, con los dedos extendidos. Al inhalar, abre la boca tanto como puedas, mientras sacas la lengua. Mira hacia arriba y al exhalar, inclínate y haz el sonido "aah", simulando el rugido de un león. Cierra la boca e inhala por la nariz. Siéntate de nuevo sobre tus talones y relaja tus manos. Repite la secuencia dos veces más.

Consejo

Haz gárgaras con agua salada tibia después de períodos extendidos de canto de mantras.

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Escrito por linda kaban | Traducido por eduardo moguel