Cómo ponerte un corsé tú misma

Ya sea que estés usando un corsé como ropa interior, ropa de abrigo o como parte de un traje histórico, puede que tengas que atarte a ti misma en tu corsé de vez en cuando. Si bien es mucho más fácil ponerse un corsé con ayuda, puedes atarte tú misma un corsé con práctica. Las mismas técnicas básicas van a servir para un corsé que se ata adelante, un corsé sin abertura frontal o un corsé con parte delantera y cordón trasero.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Corsé

Instrucciones

  1. Afloja los cordones en la parte posterior del corsé. Crea al menos una abertura de 8 pulgadas en la parte posterior.

  2. Envuelve el corsé a tu alrededor si es de cierre frontal, sostenlo en su lugar con tus brazos. Tira de un corsé de atadura delantera plana sin abertura sobre tu cabeza y mantenla segura con tus brazos.

  3. Alinea los dos lados de los cordones, coincidiendo los agujeros y prendedores. Fija la parte delantera del corsé. Continúa sujetando el corsé y en posición con tus brazos. Omite este paso si vas a ponerte un corsé sin prendedores.

  4. Comienza a ajustar el corsé trabajando los cordones superiores, moviendo la holgura en el cordón hacia abajo, hacia el punto central. Una vez que se ajuste libremente, pero de forma más ajustada, ajusta los cordones de la parte inferior hasta el centro. Continúa tirando los cordones hasta que el corsé esté ajustado cómodamente, dejando al menos 1 pulgada entre los lados.

  5. Toma los dos grandes bucles en la parte posterior media del corsé. Tira de todos y átalos juntos. Dependiendo de tus preferencias, puede que desees envolverlos alrededor de tu cintura antes de atarlos o hacer un nudo cuadrado en lugar de un moño.

Consejos y advertencias

  • Para ponerte un corsé tú mismo, es esencial que se ate correctamente. El corsé debe ser atado con un solo cordón, atado por abajo. El cordón se afloja y se aprieta con bucles en el medio de los cordones.
  • Evita acordonar el corsé tan apretado que los lados se toquen . Esto es incómodo y puede no ser ideal para la salud de la espalda.
  • Ata el corsé con comodidad, permitiendo que tu cuerpo se adapte al acordonado apretado lenta y suavemente.

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Escrito por michelle powell-smith | Traducido por lucia ayala