Cómo ponerse fuerte y en forma naturalmente

Si deseas ponerte en forma y llegar a ser más fuerte, es tentador alimentarse con cualquier cantidad de suplementos disponibles en el mercado. Los productos como bloqueadores de grasa, aceleradores de testosterona y supresores del apetito pueden ser fácilmente adquiridos en tiendas de suplementos o a través de Internet. Aunque estos productos hacen la mitad de lo que dicen, además pueden causar efectos secundarios. Para evitar cualquiera de estas complicaciones, puedes adoptar un enfoque completamente natural para estar fuerte y en forma, el cual puede consistir simplemente en comida y hacer ejercicios libres de pesas.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Come alimentos que sean bajos en grasa y ricos en nutrientes. Renuncia a las banderillas fritas de mozzarella, papas fritas, barras de caramelo, pasteles, sándwiches de helado y carnes procesadas. Reemplázalos con opciones más saludables, como frutas, verduras, nueces (nuts), carnes magras, pescado, granos enteros y frijoles.

  2. Prepara una comida tan pronto como te levantes en la mañana. Según la Clínica Mayo, el ayuno prolongado (que se produce cuando te saltas el desayuno) puede aumentar la respuesta de la insulina de tu organismo, lo cual, a su vez, aumenta el almacenamiento de grasa y el aumento de peso. Evita que esto suceda consumiendo una comida nutritiva con alto contenido de fibra. Un plato de avena con leche baja en grasa y frutas es un ejemplo.

  3. Come una pequeña comida cada dos o tres horas durante el resto del día para mantener alto tu metabolismo y los niveles de energía estables. Confecciona comidas que tengan una porción de carbohidratos complejos y proteínas. El queso cottage con nueces picadas y piña (pineapple) mezclados es un ejemplo de una comida.

  4. Elimina todas las bebidas con alto contenido calórico de tu dieta y reemplázalas con agua, la cual está libre de calorías y puede ayudar a hidratar tu cuerpo. Renuncia al refresco, té dulce, cafés con sabor, café con leche, bebidas de frutas y granizados. Ponte el objetivo de beber de ocho a 10 vasos de agua al día.

  5. Realiza ejercicios aeróbicos para mejorar tu capacidad aeróbica y quemar calorías. Haz cualquier tipo de ejercicio cardiovascular que puedas seguir a largo plazo. Una caminata enérgica, correr, andar en bicicleta, subir escaleras, entrenamiento elíptico, kick boxing y saltar la cuerda son algunos ejemplos. Proponte realizar de 45 a 60 minutos de ejercicio cardiovascular tres veces a la semana.

  6. Levanta pesas para fortalecer los músculos y aumentar aún más tu metabolismo. Haz ejercicios compuestos que involucren múltiples articulaciones y múltiples grupos musculares que trabajen al mismo tiempo. El trabajo de pesas sobre banco, hacer pesas trabajando los hombros, los ejercicios con barras (pull-ups), los de tríceps, los torsiones laterales y las estocadas son varios ejemplos. Realiza de 10 a 12 repeticiones, en tres o cuatro series y utiliza las mancuernas más pesadas que puedas levantar. Ejercítate tres veces a la semana alternándolos con los días de tu cardio.

  7. No te desveles mucho por la noche. La falta de sueño puede conducir a bajos niveles de energía en la sala de pesas, a fuerza mental disminuida y a recuperaciones pobres de tus entrenamientos. Trata de dormir de siete a nueve horas de sueño cada noche. Duerme en un lugar cómodo que esté oscuro y tranquilo.

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Escrito por kevin rail | Traducido por tere colín