Cómo poner los pies en remojo en agua caliente

Ya sea que estés en el último trimestre del embarazo o que hayas pasado el día de pie, tal vez busques una solución para los pies afectados y adoloridos al final del día. Poner tus pies en remojo puede ser una actividad relajante que calmará tus nervios y ayudará a tus pies a sentirse más relajados.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Cuenco
  • Sal, polvo de hornear o tabletas de aromaterapia (opcional)
  • Toallas
  • Loción humectante

Instrucciones

  1. Llena un cuenco u otro recipiente con un ancho similar como para que quepan tus dos pies cómodamente. Llena el recipiente con agua del grifo tibia.

  2. Agrega los elementos que deseas incluir para relajar tus pies, como el polvo de hornear, la sal o las tabletas de aromaterapia. Espera a que se disuelvan completamente.

  3. Prueba la temperatura del agua con la punta del codo para asegurarte de que no esté demasiado caliente. Si la temperatura está demasiado caliente o demasiado fría, agrega más agua del grifo con la temperatura apropiada para compensarla.

  4. Extienden una toalla en el piso para absorber los derrames y pon el cuenco lleno de agua tibia en la parte superior.

  5. Pon los pies en agua tibia y déjalos durante cinco a quince minutos. Si dejas en remojo los pies durante mucho tiempo puedes resecarlos.

  6. Quita los pies del agua tibia y sécalos con una toalla. Aplica una loción humectante sobre los pies para evitar que se resequen y que se agrieten.

Consejos y advertencias

  • Si no tienes un cuenco puedes llenar la tina con la suficiente cantidad de agua como para que cubra tus pies hasta las pantorrillas y luego siéntate en el borde de la tina para poner tus pies en remojo.
  • Consulta a tu médico acerca de poner tus pies en remojo si tienes diabetes.

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Escrito por james patterson | Traducido por alejandra prego