Política sobre los niños pequeños y sus padres compartiendo habitación

Compartir una habitación con tu hijo puede parecer algo natural, especialmente si vives en una cultura en la que es común o si ya has compartido un cuarto con tu niño desde que nació. Sin embargo, dormir en la misma habitación a veces no es la mejor decisión para todas las familias. Ya sea que estés durmiendo en la misma habitación que tu niño por gusto o por razones de espacio, es importante entender cómo mantener un equilibrio familiar y cómo cambiar a tu hijo a su propia habitación, si alguna vez decides que es el momento adecuado.

Equilibrio

Si compartes habitación con tu hijo pequeño, tal vez ya te hayas dado cuenta que debes equilibrar otros aspectos de tu vida. Tu niño inquieto puede mantenerte despierto durante la noche, así que debes asegurarte de que estás durmiendo lo suficiente y hacer los ajustes necesarios. Si acostumbras relajarte y leer un libro o ver televisión en tu habitación a la hora de dormir, tal vez tengas que encontrar otras horas del día para hacer estas actividades. Por último, el sitio web de Ask Dr. Sears dice que realizar actividades sexuales entre tú y tu pareja frente a niños que duermen es imprudente e incomoda a muchos padres. Necesitarán encontrar otros momentos o lugares para tener sus momentos íntimos.

Seguridad

Si tomaste la decisión de que tu hijo pequeño durmiera en tu habitación, asegúrate de que la misma sea segura, para aquellos momentos en que tu hijo se despierte antes que tú. Coloca cualquier cosa que pudiera lastimarle fuera de su alcance y considera usar una pequeña barrera para niños, de manera que no ande deambulando por toda tu casa. Si está durmiendo en la misma cama que tú, asegúrate de que duerma en un lado de la cama que esté contra la pared o que tenga un barandal de cama para que no se caiga y se lastime. Por último, si también estás compartiendo habitación con un infante, no permitas que tu niño pequeño duerma junto al bebé. KidsHealth.org dice que tu niño no podría estar consciente de la presencia del bebé, lo cual podría hacer que le patee o ruede encima de él.

Transición

Si ya decidiste que es tiempo de que tu hijo duerma en un cuarto separado, la transición puede ser difícil. Asegúrate de que la hora de dormir y de las siestas sean constantes día a día para que se acostumbre al horario, además de ser firme respecto a que se quede a dormir en su cuarto. Podría ayudar dejarle elegir algo especial y confortable con lo cual dormir, como un nuevo muñeco de peluche o una luz de noche. Según el Centro Nacional para bebés, niños pequeños y familias de los EE.UU., debes evitar dejarle dormir en tu cama si se despierta y está alterado a la mitad de la noche. En cambio, cálmale e insiste en que siga durmiendo en su cuarto.

Recomendaciones

Si bien compartir la habitación o cama con tu hijo pequeño puede mejorar la relación, debe ser una decisión familiar. Decidir compartir la habitación con tu hijo sin el consentimiento de tu pareja puede acarrearte problemas. Dependiendo de tu hijo, dormir en la misma habitación podría mejorar su independencia o tener el efecto contrario. Si no estás seguro de cuál es la mejor opción para tu familia y el desarrollo de tu hijo, consulta con el pediatra al respecto.

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Escrito por rose welton | Traducido por gerardo núñez noriega