Cómo plantar con niños

Los niños excavan en la tierra con naturalidad, pero para plantar un jardín con tu hijo se requiere de más supervisión y paciencia que jugar afuera todos los días. Para que el proceso de plantar resulte divertido para el niño debes flexibilizar tus expectativas, usar materiales que entren en manos pequeñas y ayudarlo para que aprenda a manipular las semillas y las plantas. Con el desarrollo de tu hijo en mente, tu jardín familiar le da una experiencia práctica en el cultivo de plantas y aporta un valor añadido en frutas y vegetales frescos.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Arado cincel
  • Herramientas de jardinería
  • Sierra
  • Papel de lija
  • Cubeta
  • Regadera

Instrucciones

  1. Suelta la tierra previamente para que tu hijo pueda excavar fácilmente al momento de plantar. Ésto también permite mantener al pequeño jardinero alejado del arado cincel o de las herramientas filosas que usas para abrir el suelo.

  2. Equipa a tu hijo con guantes de jardinería y herramientas del tamaño para niños. Busca herramientas buenas para que soporten el uso brusco del pequeño. Como alternativa, corta la manija de las herramientas para adultos para obtener un tamaño más cómodo para el pequeño. Lija los bordes cortados para eliminar las asperezas y partes filosas.

  3. Deja que el pequeño excave en el jardín preparado con su azadón. Una vez arado, puede excavar la tierra con facilidad para que se sienta parte del proceso de preparación del suelo.

  4. Arma filas para las semillas, ya que la mayoría de los niños no pueden hacer una fila recta con el azadón ni tampoco llegar a la profundidad adecuada.

  5. Dale a tu hijo una semilla por vez. Muéstrale dónde poner cada una para que haya un buen espacio entre ellas. Escoge plantas con semillas grandes para un manejo más fácil. Por ejemplo, las semillas de patata son grandes y fáciles de sostener para tu hijo. Las plantas de semillas chicas, como las zanahorias, son más difíciles de controlar.

  6. Cubre las semillas cuidadosamente con la tierra. Dale a tu hijo una cubeta pequeña de tierra para que pueda esparcirla con cuidado sobre las semillas.

  7. Llena una regadera chica que tu hijo pueda manejar. Obsérvalo regar las semillas recién plantadas para asegurar que no se exceda con el agua en solo un lugar.

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Escrito por shelley frost | Traducido por laura guilleron