Planes de dieta y ejercicio para oficinistas

Muchas personas que trabajan largas horas en una oficina utilizan sus puestos de trabajo como una excusa de por qué no pueden llegar a una condición física y objetivos físicos. Sin embargo, tener una vida de trabajo exigente, social y familiar no significa que no se pueda estar en forma. Sólo hay que planificar cuidadosamente la dieta y régimen de ejercicios para que quepan cómodamente en tu día.

Dieta

La dieta es el factor más importante en la quema de grasa y pérdida de peso. El U.S. Department of Agriculture recomienda consumir entre 1.800 y 2.400 calorías por día para las mujeres y 2.000 a 3.200 por día para los hombres, dependiendo de su edad, peso y nivel de actividad. Debido a trabajos de oficina en los trabajadores son bastante sedentarios, no se queman tantas calorías durante el día de trabajo, así que empieza en el extremo inferior de estas directrices y ajusta tu consumo de acuerdo con tu progreso. Trata de concentrarte en alimentos ricos en nutrientes como la carne magra, pescado, frutas, verduras, productos lácteos bajos en grasa, nueces, semillas y granos enteros.

Come en el trabajo

El adaptarse a la dieta en el trabajo puede ser difícil. Las reuniones a menudo pueden impedirte comer, tu oficina puede carecer de espacio de almacenamiento de alimentos y los colegas a menudo pueden traer la comida chatarra, que puede ser difícil de resistir. Sin embargo, hay una forma de evitar esto. Asegúrate de tener un almuerzo saludable, controlando las calorías y compuesto por alimentos ricos en nutrientes, así como mantener tu escritorio bien surtido con aperitivos. Las nueces, semillas, frutos secos, conservas de pescado y carne seca duran mucho tiempo sin ser refrigerados. Al inicio de cada semana, lleva a un suministro de cinco días de requesón, leche, frutas y hortalizas frescas, embutidos y otros productos perecederos saludables que puedan picar, y dejar en el refrigerador de la oficina.

Ejercicio cardiovascular

El ejercicio cardiovascular (como nadar, correr, caminar, andar en bicicleta y jugar deportes) quema calorías, arroja la grasa y ayuda a mejorar su estado físico. Si tu día de trabajo es muy ocupado, trata de hacer cardio en la mañana antes del desayuno. El entrenador de fisicoculturismo Tom Venuto recomienda esta estrategia, ya que ayuda a aumentar el metabolismo, quemar grasa y da energía para el resto del día. Si tienes la oportunidad, ve a dar un paseo a paso ligero a la hora del almuerzo para quemar más calorías y ayudar a despejar la cabeza.

Entrenamiento con pesas

El entrenamiento con pesas es un factor crítico de cualquier programa, ya sea que se esté tratando de construir músculo, perder grasa o estar en forma. Si tienes acceso a un gimnasio, el objetivo es ir tres veces por semana alrededor de tus horas de trabajo y enfocar tus sesiones en los ejercicios compuestos de peso libre como sentadillas, desplantes, press de banco y remos. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza no tiene que llevarse a cabo en el gimnasio. Si no puedes ir al gimnasio o simplemente no tienes tiempo, entonces haz una sesión de ejercicios de peso corporal en tu propia casa que conste de flexiones, pullups, sentadillas, desplantes y abdominales de tipo tablón pueden ser extremadamente desafiantes y ofrecer grandes resultados.

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Escrito por mike samuels | Traducido por ana laura nafarrate