Plan de dieta de 24 horas para la diabetes

Una dieta equilibrada para la diabetes te ayuda a manejar los síntomas de tu enfermedad, los niveles elevados de azúcar en sangre, por ejemplo, y las condiciones tales como la hipertensión arterial y el colesterol alto, que te hacen vulnerable a los ataques cardíacos y apoplejías. Un plan de dieta saludable de 24 horas incluye un equilibrio de proteína baja en grasa y productos lácteos, frutas, verduras y granos enteros, como así también limitar el azúcar, la grasa y el sodio.

Dieta saludable

Una dieta saludable de 24 horas para la diabetes tiene similitudes con los planes alimenticios nutritivos diseñados para proteger tu corazón, manejar tu peso y prevenir el cáncer. Las comidas frecuentes y pequeñas son más útiles que pocas comidas grandes (Consulta la Referencia 4). Un plan de diabetes saludable mezcla las opciones de alimentos en cada comida para prevenir las rápidas escaladas en los niveles de azúcar en la sangre. Considera no sólo lo que comes cada 24 horas sino también cuándo y con qué otros alimentos y bebidas acompañas (Consulta la referencia 3).

Desayuno

La American Diabetes Association recomienda que el desayuno incluya este balance de alimentos: 1/2 de alimentos que contengan almidón, 1/4 de frutas y 1/4 de proteína. Los almidones para un desayuno saludable incluyen cereales integrales, pan integral y patatas. Elige frutas ricas en fibra tales como naranjas, pomelo (grapefruit)s, arándanos (blueberries) y manzanas. Ejemplos de opciones de proteínas para un desayuno saludable son el queso bajo en grasa, yogur sin grasa, claras de huevo y mantequilla de maní. Prueba un plato de avena cocida con leche descremada y almendras y rodajas de plátano. O unta una tostada de trigo integral con mantequilla de almendras y rebanadas de manzana.

Almuerzo

El almuerzo debería incluir este equilibrio: 1/2 verduras sin almidón, 1/2 alimentos con almidón y 1/4 de proteína. También incluye un vaso de 8 onzas de leche descremada y un pequeño trozo de fruta con el almuerzo. Si te gustan los sándwiches, comienza con trigo integral o pan de centeno sin semillas. Añade una proteína magra como pavo o pollo sin piel. Acompáñalos con porciones de verduras sin almidón tales como espinaca, lechuga romana, tomates, coles (sprout), cebollas y pimientos (peppers) verdes. Úntalos con mostaza o vinagre balsámico. O haz una ensalada con verdes mixtos, tomate, pepino (cucumber), brócoli, zanahorias y coliflor (cauliflower). Agrega atún y un aderezo de mostaza y yogur. Para el almidón, añade maíz (corn) a la ensalada o sírvela en un rollo pequeño de pan integral.

Cena

La cena incluye el mismo equilibrio de alimentos que el almuerzo. Una cena sencilla, baja en grasa que cumpla con los lineamientos incluye jamón sin grasa, una batata cocida al horno y un popurrí de verduras sin almidón tales como guisantes (peas), zanahorias, repollo (cabbage) y frijoles (beans) verdes. Si te gusta la pasta, elige las variedades de trigo entero y cúbrelas con salsa marinara, tomates, cebollas, coliflor y zanahorias. Agrega pollo sin piel para la proteína. Si quieres postre con la cena, haz un plato de bayas mezcladas y cúbrelas con yogur sin grasa, también se puede sustituir por una taza de leche descremada y un trozo pequeño de fruta.

Más galerías de fotos



Escrito por kathryn gilhuly | Traducido por marcela carniglia