La píldora y el cáncer de cuello uterino: lo que debes saber

Hasta ahora, lo que sabemos con seguridad es que cualquier complicación asociada con la píldora; incluyendo cualquier efecto sobre el sistema inmunológico; se exacerba durante el embarazo. Y sabemos que la gran mayoría de las mujeres infectadas con VPH se curan espontáneamente.

— Dra. Kari Braaten, obstetra y ginecóloga del Brigham and Women’s Hospital de Boston.

Cuando Amanda Saxon descubrió que su prueba de papanicolau había arrojado un resultado anormal, su doctor le dijo que no se preocupara. Una mujer de su edad no debería tener problemas para eliminar el papilomavirus, el responsable más probable. Por eso, la estudiante de 21 años de Tampa, Florida, volvió a su rutina normal. Los resultados de sus pruebas de papanicolau, no. Luego de algunos años de exámenes anuales "a veces normales, a veces no" sus pruebas de papanicolau mostraron que la situación estaba empeorando. Los resultados revelaron una displasia de alto grado, lo que significa que había cambios significativos en las células de su cuello uterino y que presentaba un alto riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Nuevamente, su médico le aseguró que todo estaría bien, pero que necesitaba exámenes más profundos. Durante el año siguiente le realizaron una serie de exámenes y biopsias invasivas. Todos ellos tuvieron resultados desalentadores, por no decir alarmantes. Si el problema continuaba, Saxon necesitaría una biopsia de cono frío, que es un procedimiento quirúrgico utilizado para extirpar lesiones del cuello uterino. "Mi esposo y yo teníamos planes de comenzar una familia", recuerda Saxon. "Como si la amenaza de cáncer no fuera lo suficientemente alarmante, ¿Qué sucedería con mi fertilidad? Quería saber todo lo posible sobre por qué esto me estaba ocurriendo y si había algo que pudiera hacer para detenerlo". Es por eso que comenzó a hacer sus propias investigaciones. ¿Un cambio en la dieta podría ayudarla? ¿Y el ejercicio? Si el problema era que no estaba combatiendo el virus, ¿Podría darle impulso a su sistema inmunológico de alguna manera? En el transcurso de su investigación, se encontró con un foro en línea que decía que debía suspender sus píldoras anticonceptivas hormonales, las que tomaba regularmente desde los 17 años. Entonces, investigó más profundamente y halló varias referencias (en sitios respetables, como el National Cancer Institute y el Guttmacher Institute) sobre la relación de la píldora anticonceptiva con el cáncer de cuello uterino. Mencionó sus hallazgos durante su siguiente consulta con su médico, pero éste no pudo decirle si esa podría ser la razón por la que ella no podía eliminar la infección. "Dijo que no había evidencias de que suspender la píldora podría ayudarme", dijo Saxon. "Sugirió que dejara de investigar en Google ya que esto me estaba asustando".

¿La píldora puede suprimir tu sistema inmunológico?

Si haces una investigación rápida en Google sobre la pregunta de más arriba, obtendrás más de 400.000 resultados, muchos de los cuales son producto de colaboración masiva o "de fuentes dudosas" (es decir, poco confiables) en foros de preguntas como ChaCha o Yahoo! Respuestas. Tal vez peor; curiosamente; puedes encontrar información vaga pero rutilante sobre los posibles efectos de la píldora sobre la respuesta inmunológica y el cáncer de cuello uterino en sitios confiables, como le ocurrió a Saxon.

Las mujeres se están haciendo preguntas sobre esto, aunque no parecen recibir un consejo claro sobre qué deben hacer, incluso cuando consultan a sus médicos. "Y cuando esto ocurre, a menudo es porque la respuesta todavía no está clara", dice la Dra. Kari Braaten, una obstetra y ginecóloga del Brigham and Women’s Hospital de Boston.

"Nadie diría que la píldora en sí misma aumenta las posibilidades de contraer VPH, ni que te vuelva más susceptible a otras infecciones como el resfrío o la gripe", dice la Dra. Jen Gunter, una obstetra y ginecóloga de la zona de San Francisco Bay. Y aunque hay evidencias de la relación de los anticonceptivos orales con un ligero aumento del riesgo de padecer cáncer de cuello uterino, los expertos discrepan en lo que hay detrás. "Es discutible", dice Gunter. "Las personas están muy divididas con respecto a lo que sucede en realidad". Podría ser una cuestión de comportamientos sexuales más riesgosos: por ejemplo, un estudio de 2012 halló que era menos probable que las mujeres que tomaban la píldora usaran condones, los que se sabe disminuyen la exposición al VPH.

Contrariamente a lo que le dijo el médico a Saxon, sin embargo, hay al menos alguna evidencia de que el uso a largo plazo de la píldora tiene un papel en la persistencia del virus o la reactivación repetitiva de un virus latente, según el Dr. Xavier Castellsagué, director del WHO/ICO (Catalan Institute of Oncology) Information Centre on HPV and Cervical Cancer de Barcelona. En 2002, la International Agency for Research on Cancer publicó una reseña en la que se halló la presencia de lesiones precancerosas o cáncer entre mujeres VPH positivas que tomaron la píldora sistemáticamente por cinco años o más, y hubo investigaciones posteriores que la respaldaron. No hubo aumento en las mujeres que habían tomado la píldora durante cuatro años o menos.

"Obviamente, es un cofactor", dice Castellsagué, "incluso si no hay certeza sobre cuál es el mecanismo".

Es importante, sin embargo, enfatizar que el caso de Saxon y otros similares son poco frecuentes. El doctor de Saxon estaba en lo correcto al suponer que en algún momento Saxon se curaría espontáneamente.

"Incluso las biopsias pueden estimular una respuesta inmunológica positiva en el cuello uterino y pueden ayudar a curarlo", dice Gunter.

El VPH es la infección de transmisión sexual más común en Estados Unidos. Más de la mitad de la población sexualmente activa se contagiará de una o más cepas del virus y se curará en el transcurso de su vida, y en algún momento dado, aproximadamente el 43% de las mujeres estarán infectadas con VPH, según el National Cancer Institute. "La mayoría de las mujeres tienen resultados positivos hacia los 23 años", dice Gunter.

Casi todos los cánceres de cuello uterino comienzan con VPH, pero los científicos todavía están estudiando por qué algunas mujeres infectadas desarrollan cáncer mientras que en otras no sufren ningún efecto. Según Castellsagué, El 90% de las infectadas por el virus se curará dentro de los dos años.

Es imposible decir por qué Saxon terminó dentro del 10% de las mujeres que desarrollan infecciones persistente y lesiones cervicales que, si no se tratan, pueden transformarse en cancerosas. Ella era joven y por lo demás, sana. Y este fue el problema real: todavía no hay forma de saber, a nivel individual, quién eliminará el virus y quién necesitará tratamientos más complejos.

El desarrollo de cáncer de cuello uterino, como otras formas de cáncer, es una danza complicada de factores genéticos, ambientales y varios otros. Las cepas de alto riesgo u "oncogénicas" del virus son las que más probablemente van a producir cáncer. (Dos de éstas, los tipos 16 y 18 son responsables de casi todos los cánceres relacionados con el VPH y son las que están presentes en la vacuna). Pero hay muchos otros factores conocidos, además de una posible relación con la píldora.

Si bien es posible que tu genética individual influya sobre la capacidad de eliminar el virus, "Esa es la clave es el sistema inmunológico", dice Castellsagué. La idea es que un sistema inmunológico suprimido es lo que permite que el virus permanezca y cause problemas, que es la razón por la que las personas con VIH o que toman drogas inmunosupresoras para las enfermedades autoinmunes presentan un riesgo mayor de padecer anormalidades cervicales. De forma similar, las fumadoras tienen el doble de probabilidades de persistencia debido a los efectos del cigarrillo sobre la inmunidad.

El punto principal

Los consejos médicos representan una ponderación de los riegos y los beneficios de ciertas tácticas basada en lo que es más común o lo que es más probable.

"Nunca le sugeriría a una paciente que suspenda su método anticonceptivo simplemente porque no puede eliminar su infección por VPH", dice Braaten. "Hasta ahora, lo que sabemos con seguridad es que cualquier complicación asociada con la píldora (incluyendo cualquier efecto sobre el sistema inmunológico) se exacerba durante el embarazo. Y sabemos que la gran mayoría de las mujeres infectadas con VPH eliminarán la infección por sí mismas". Es decir, en la mayoría de los casos el embarazo es a la vez la amenaza mayor y más probable.

Si actualmente estás tomando la píldora, no entres en pánico. Los anticonceptivos orales siguen estando entre los medicamentos más seguros y más efectivos del mercado. Mientras tus chequeos anuales de salud y las pruebas de papanicolau regulares sean normales, no hay ninguna razón para preocuparse. La mejor forma de prevenir el problema es hablar con tu médico sobre la vacuna contra el VPH, no dejar la píldora, independientemente de cuánto tiempo haga que la estás tomando. Y recuerda, la píldora no te protege de las enfermedades de transmisión sexual, por eso ¡No dejes de usar condones!.

Para las mujeres que están luchando contra un virus problemático y persistente, la palabra oficial es que no hay suficientes evidencias que digan que suspender la píldora las va a ayudar indudablemente a eliminar la infección. Pero esto tampoco les hará daño, siempre y cuando usen otro método anticonceptivo confiable.

Saxon finalmente decidió cambiar su método anticonceptivo por el uso de condones, luego de que estuvo claro que necesitaría una cirugía. "Fue tan frustrante", dijo. "Todo el tiempo, [el médico] me decía que la infección se iría, pero las cosas sólo empeoraban. Sentí que si había aunque sea una mínima posibilidad de que suspender la píldora podría ayudar a mi sistema inmunológico a combatir la infección, valía la pena intentarlo".

Si bien no hay forma de precisar qué diferencia marcó este cambio, Saxon al menos cuenta con un experto de su lado. "Su situación es muy poco frecuente, pero ocurre", dijo Castellsagué. "En mi opinión, cuando aparece alguna anormalidad cervical por más de un año y no desaparece, es una buena idea cambiar por otro método anticonceptivo".

Saxon podría ser un caso raro, pero el hecho es que es una de las personas que, por alguna razón, tenía dificultades para mantener el virus bajo control. Si existe una mínima posibilidad de que la píldora pudiera tener un papel en la lucha contra lo que podría convertirse en cáncer, ¿por qué debía correr el riesgo?

Finalmente, en octubre de 2012, luego de seis años, una larga cadena de pruebas invasivas y una cirugía para extirpar un trozo de 1 pulgada de su cuello uterino, Saxon logró la tranquilidad de tener un resultado normal en su prueba de papanicolau.

"Y hasta ahora", dijo, "todavía estoy sana".

Foto: Getty Images

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Escrito por faith harnish
Traducido por paula santa cruz