Pilates y el ciático

El ciático es el síntoma de dolor que se irradia a lo largo del nervio ciático, por lo general de la espalda hasta la nalga y la pierna. No es una enfermedad en sí. Indica la presencia de una lesión primaria de la columna vertebral o los nervios, tal como una hernia de disco, un trauma, o músculos tensos. Según Pilates Pro, pilates no causa dolor de ciático, pero puede aumentar tus síntomas. Con cuidado, un instructor con experiencia puede ayudarte a evitar un brote del ciático, estirar y fortalecer la espalda.

Pilates

Mientras estaba internado en Isle of Man durante la Primera Guerra Mundial, Joseph Pilates desarrolló el Reformador, un aparato de ejercicio a partir de un marco de la cama del hospital y resortes del colchón para rehabilitar a los soldados postrados en la cama. El reformador te permite ejercitar los músculos, como los abdominales profundos y los isquiotibiales, sin fortalecer en exceso el pecho y los cuadriceps ya dominantes. Joseph Pilates diseñó también entrenamientos en esteras y otros aparatos. Los ejercicios de pilates reeducan al cuerpo para moverse desde el núcleo con atención enfocada y una alineación correcta.

Ciático

El nervio del ciático proporciona sensación en los pies y los muslos, y controla muchos de los músculos de las piernas. Una raíz de un nervio comprimido puede causar molestias a lo largo del recorrido del nervio ciático. Puedes sentir un dolor agudo o un dolor leve. El entumecimiento o pérdida de control de esfínteres pueden ser síntomas del ciático y pueden indicar que debes buscar tratamiento médico. Un trauma, una hernia de disco o un tumor se encuentran entre las causas del ciático.

Modificación a las posturas de pilates

La relajación de los músculos alrededor de los huesos de asiento pueden ayudar a aliviar la presión sobre el nervio ciático. Aunque muchos ejercicios de pilates requieren toda la fuerza de los músculos de los glúteos, algunos sólo necesitan una contracción suave. Al inicio de cada ejercicio, imagínate que los huesos de asiento se hunden hacia abajo, hacia la colchoneta o se expanden. Los resortes livianos durante la serie de ejercicios para las piernas (Leg Springs) pueden ayudar a mantener una posición neutral de la pelvis para quitarle presión a la zona lumbar. Y cuando los pies están en posición pilates, no dejes que tus dedos de los pies se separen más que el ancho de un puño de distancia. Una fuerza extrema puede apretar el cuerpo hacia atrás y poner presión innecesaria sobre el nervio ciático.

Los ejercicios que se deben evitar

Los ejercicios en los que te inclinas hacia adelante desde la cadera pueden exacerbar el ciático, especialmente cuando gran parte de tu peso corporal descansa sobre tu cintura. Los ejercicios como el árbol (the tree), escuadra (teaser), la torre (tower) y el mono (monkey), todos ponen el peso en la cintura cuando estás en una posición enroscada. Los abdominales laterales (side sit ups) en la caja, los masajes en el estómago (stomach massage) y las patadas de costado (side kicks) requieren una contracción del glúteo significativa con el cuerpo inclinado en un ángulo. Los estiramientos isquiotibiales también pueden tirar en la región lumbar. Espera hasta que tu dolor del ciático haya desaparecido antes de hacer estos ejercicios.

Beneficios

Según Mayo Clinic, el ejercicio regular puede ayudar a aliviar el ciático y ayudar a prevenir el dolor. La liberación de endorfinas suave, a un esfuerzo sostenido, puede ayudar a reducir el dolor. Los aspectos de entrenamiento de fuerza, estiramiento y estabilización de pilates pueden ayudar a reducir los problemas de espalda relacionados con la edad. Pilates hace hincapié en la conexión entre la mente y el cuerpo. Con más conocimiento del cuerpo, se puede reconocer movimientos y posturas en la vida diaria que causan lesiones. Considera tomar una clase privada con un instructor certificado de pilates para una experta orientación.

Más galerías de fotos



Escrito por larissa amir | Traducido por florencia melloni