Pies secos y con callos

Los pies secos y con callos son un problema común para muchas personas. Puede ser un asunto particularmente molesto y doloroso si estás de pie durante la mayor parte del día. Según el Placentia-Linda Foot and Ankle Group, los pies secos y con callos devienen de una variedad de causas y generalmente son fáciles de tratar en casa o con ayuda de un podiatra.

Características

Los pies secos tienden a tener una acumulación de piel gruesa, generalmente localizada en los talones o en el tercio anterior del pie, que se pela o se descama, y en casos severos incluso pueden sangrar a través de fisuras, según el University of Iowa Department of Dermatology. Los callos son formaciones de piel adicional ubicadas en las zonas externas de tus pies que se producen en respuesta a una presión adicional, según explica Placentia-Linda Foot and Ankle Group. Las durezas son similares a los callos, salvo que la acumulación de piel se forma entre los dedos, en las articulaciones y los nudillos.

Causas

La piel seca puede surgir por varios motivos que hacen que la piel pierda sus aceites y su humedad naturales. Esta pérdida de humedad aparece comúnmente debido al frío, al clima frío del invierno, al agua jabonosa, a la exposición a los agentes de limpieza abrasivos y a caminar descalzo durante períodos prolongados. Según el Placentia-Linda Foot and Ankle Group, las causas más comunes de la aparición de callos son el relleno incorrecto del calzado, los pies planos, los espolones y los dedos en martillo.

Tratamiento

Existe una variedad de remedios caseros y tratamientos médicos que pueden ayudar, sobre la base de cuán severos son tu piel seca y tus callos. Las almohadillas para los callos pueden ayudar a aliviar la presión sobre tu pie, y permite que el callo se cure. También puedes usar una lima para callos o una piedra pómez para aliviar la piel seca y con callos, pero generalmente hace aparecer una piel áspera y escamosa. Las plantillas de silicona pueden ayudar y quizá sea el tratamiento más sencillo y menos costoso para muchas personas. Si tienes un problema subyacente, como un espolón o un dedo en martillo, requerirás cirugía.

Prevención

El uso de un zapato que te calce bien es una de las maneras más sencillas de prevenir los pies secos y los callos. Protege tus pies evitando caminar descalzo en superficies ásperas. Agregar humectantes, especialmente directamente después del baño, también puede ayudar, advierte el University of Iowa Department of Dermatology.

Advertencia

Consulta a un dermatólogo si tus pies están extremadamente secos o sangran, pues determinados tratamientos médicos pueden ofrecerte alivio y una reducción de tus síntomas. No trates de curar la piel seca por tu cuenta. Tu dermatólogo podrá ofrecerte un procedimiento conocido como desbridamiento para remover la piel, advierte la New Zealand Dermatological Society.

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Escrito por ashley miller | Traducido por irene cudich