Pies secos y agrietados en niños

Los pies secos y agrietados pueden interferir con la mayoría de los estilos de vida de los niños activos, pero el malestar puede ser remediado. Al tener en cuenta la nutrición, el estilo de vida (hábitos de ejercitación y baños), alergias (a la ropa o detergentes) y los remedios tópicos (si es necesario), los niños -y sus padres- pueden encontrar alivio rápido.

Sequedad en la piel e inflamación

En los climas secos (y ropa seca ), el sudor puede evaporarse rápidamente. Pero en los ambientes húmedos (como el tiempo lluvioso, vestuarios o zapatillas de deporte sudorosas), el sudor se mantiene sin evaporarse. Se pueden desarrollar hongos en pies que estén constantemente húmedos, dando lugar a síntomas tales como las grietas, la descamación y la posible picazón en la piel (también conocida como el pie de atleta). Los niños que salen volando de la ducha para vestirse, que encuentran más tiempo para ejercitar que para bañarse, que son lentos para cambiarse las medias luego de un partido, o caminan descalzos alrededor de los vestuarios, pueden ser más propensos a desarrollar grietas, enrojecimiento e irritación en los pies. Desalienta compartir el calzado o usar zapatos o calcetines apretados y sintéticos que impidan respirar a los pies. Anima a tus hijos a lavarse los pies con regularidad (idealmente día) y secarse cuidadosamente entre los dedos de los pies, cambiarse regularmente sus zapatos y calcetines (especialmente después de practicar ejercicio), y a ir descalzo (especialmente por la noche). También puede ser necesario que consigas calcetines de algodón (que absorben la humedad), spray desinfectante para zapatos o productos antifúngicos de venta libre que se puedan aplicar directamente a los pies.

Pies secos en invierno

El clima frío presenta problemas únicos para la piel de los pies. Los niños pueden usar varios pares de calcetines o botas de goma, ambos de los cuales impiden la evaporación del sudor. Los niños que caminan hacia el colegio o a la parada del autobús pueden pasar un día entero con los pies húmedos, todos los cuales se pueden irritar, resecar y agrietarse. Los niños pueden empeorar su condición sin saberlo, rascándose sus pies, lo cuál permite que las bacterias ingresen a la capa superior de la piel. Tu mejor apuesta es incluir a la maestra de tu hijo como parte de un equipo, para asegurarte de que tu hijo esté usando zapatillas que permitan la respiración de la piel. Con los niños mayores, puede que haya más problemas relacionados con el cumplimiento y la rebelión; anima a tus preadolescentes y adolescentes a que sean responsables de sus propios pies, para que no interfiera con sus actividades favoritas. Ten en cuenta que tomar largos baños calientes repetidamente (una actividad favorita en el invierno) puede disminuir los aceites naturales en la superficie de la piel. Toma baños cortos y mantén la temperatura del agua baja para una piel más feliz y húmeda.

Alergias en la piel

Cuando descubras los pies secos y agrietados de tu hijo, considera la introducción de nuevos productos de limpieza (jabones de baño y detergentes). En particular, los jabones antibacterianos pueden ser excesivamente duros para la piel. Irónicamente, los productos anti-picazón y anti-inflamatorios pueden también irritar la piel. Como regla general, si un producto aumenta la sequedad, incomodidad o irritación del pie (enrojecimiento, hinchazón, etc.), debes discontinuarlo inmediatamente y buscar otras alternativas. Los colorantes de las telas y sus componentes (tanto en medias como en zapatos) también pueden causar alergias tópicas. Los zapatos abiertos por la parte trasera o los zapatos con suelas delgadas pueden proporcionar una protección inadecuada de la piel y absorción de impactos. En este punto, es posible que desees buscar la orientación de un dermatólogo.

Hidratación de la piel y nutrición

El cuerpo está compuesto por un 70% de agua, la cuál circula en forma continua. Tomar agua durante todo el día es un hábito saludable para fomentar en tus hijos, para promover la salud del organismo, particularmente porque porque la piel es el órgano más grande del cuerpo. La piel seca y agrietada también puede ser un signo de deficiencia o exceso de vitamina A, lo cual ayuda a promover el crecimiento de las células de la piel y su reparación. Ofrécele a tus hijos algunas porciones de zanahorias, guisantes, albaricoques, calabaza y ricas en vitamina A. Muchos de los alimentos fortificados, tales como los cereales y los zumos, también contienen vitamina A adicional.

Señales de alerta

La obesidad conduce a un sinnúmero de problemas de salud, incluyendo el aumento de la presión en los pies, lo cuál puede conducir a la piel agrietada (y un malestar intenso). Como parte de un plan para bajar de peso, el ejercicio puede cambiar las áreas de estrés y mejorar el flujo sanguíneo en general, lo cuál puede mejorar la salud de la piel y la curación. La piel seca y agrietada en los pies también puede ser un síntoma del hipotiroidismo o complicaciones relacionadas con la diabetes. Las personas que experimentan una aparición reciente del pie, graves, o inusualmente seca o agrietada deben consultar a su proveedor de atención médica.

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Escrito por sophie bloom, m.s., l.ac. | Traducido por eliana belen doria