Qué hacer cuando pierdes la paciencia con tus niños

Existen ocasiones en las cuales te encuentras tan involucrado en una situación parental difícil, que pierdes tu concentración y tu objetividad. Todos cometemos errores de cuando en cuando, de manera que no hay necesidad de que te lamentes al respecto. Si has perdido la paciencia, intenta recuperarte y haz las paces con tus niños. Tu ejemplo puede enseñarles una lección valiosa.

Cálmate


La primera instancia es intentar calmarte.

Luego de haber perdido la paciencia con tu niño, la primera instancia será calmarte y recobrar la compostura, según aconseja el Dr. Kalman Heller, un licenciado en psicología que se especializa en terapia de familia. Toma conciencia de que has cometido un error, has perdido la paciencia y necesitas hacer las paces con tu niño con el fin de resolver la situación. Aunque te sientas arrepentido y aún culpable por el estallido, estas emociones sólo serán útiles si te motivan a aceptar la responsabilidad y a trabajar con tu niño para enmendar la equivocación.

Discúlpate y ofrece consuelo


Discúlpate y consuela al niño.

Una vez que te hayas calmado, es el momento de consolar al niño. Si se encuentra alterado, contenerlo debería ser la prioridad. Según la personalidad del niño, puedes necesitar hablar en forma suave e intentar acortar la distancia antes de que puedas consolarlo de verdad. Admite que has perdido la paciencia, y discúlpate por tu falta de control, aconseja James Lehman, un terapeuta conductual que escribe para EmpoweringParents.com. Refuerza la idea al asegurarle lo mucho que lo amas. Pídele que te deje abrazarlo y conéctate de manera física, si es posible. Asegúrale que tu pérdida de control no afecta para nada tu amor por él.

Analiza cada tema en particular


Busca ayuda profesional.

Tal vez suceda que tienes ciertas vulnerabilidades o "teclas" que parezcan ser reactivas de manera especial. Si descubres que existen algunos temas que hacen que te descontroles una y otra vez, puede ser necesario que resuelvas tu enojo para prevenir futuros desbordes, según aconseja AskDrSears.com. Explorar tu pasado puede proporcionar algunas pistas acerca del enojo que experimentas en la actualidad. Quizás, cuando niño has sufrido un trato hiriente o dañino por parte de tus pares o de adultos que hayan formado parte de tu vida. O puede ser que padezcas problemas de relación actuales que afecten tu habilidad para ser padre de manera efectiva. Si tu discernimiento indica que existen temas que complican tu capacidad de controlar el enojo, busca ayuda profesional con el fin de evitar perder la paciencia con tus niños.

Sigue adelante


Controla tu carácter.

Controlar tu carácter constituye una técnica parental importante que debes utilizar para seguir adelante. Resulta esencial que encuentres la manera de evitar perder la paciencia, ya que los niños necesitan sentirse contenidos en un ambiente seguro y confiable. Según establece el Dr. Heller, los niños son fuertes. Por lo tanto, en la medida en que puedas resolver la situación, tanto contigo mismo como con el niño, es probable que la criatura no sufra repercusiones a largo plazo. Planifica para los momentos futuros en que sientas que tu ira interna se levanta como en una oleada. Haz el compromiso de contar hasta 10, respirar profundo, salir a caminar, meditar, o realizar cualquier otra actividad que te ayude a calmarte y a recobrar la compostura y la perspectiva.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por sofia elvira rienti