Cómo tener la piel de la cara suave

Lograr una piel radiante y suave puede parecer abrumador con toda la multitud de productos y regímenes sugeridos en el mercado. Puede parecer más fácil no gastar en el cuidado de la piel y llenarte de maquillaje para ocultar el brillo. Al final del día sin embargo, cuidar de tu piel es el paso más importante, ya que afecta la facilidad con la que el maquillaje se adhiere y qué tan bien envejecerá tu piel. Obtener una piel de la cara suave es posible y se logra mejor con una simple rutina diaria.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Removedor de maquillaje con base de aceite
  • Exfoliante facial
  • Toalla
  • Limpiador
  • Almohadillas de algodón
  • Tonificador
  • Humectante

Instrucciones

  1. Quítate todo el maquillaje masajeando tu piel con el removedor, y enjuaga con agua tibia. El maquillaje puede secar la piel y es mejor empezar con una superficie limpia para lograr una limpieza profunda. Como el aceite atrae el aceite, los removedores de aceite funcionan bien incluso en la piel grasosa y propensa al acné para sacar las impurezas y limpiarla sin irritarla.

  2. Toma la cantidad de un centavo de exfoliante y aplícalo con movimientos circulares. Evita los ojos, nariz y boca. Enfócate en áreas con puntos negros o cicatrices de acné para ayudar a renovar la superficie. Usa un exfoliante con ingredientes naturales, como un producto con base de azúcar o conchas molidas, ya que se adecua a todos los tipos de piel. Enjuaga el exfoliante con agua tibia y da palmadas suaves con la toalla para secarte. Exfóliate sólo una vez por semana para evitar secar tu piel.

  3. Limpia tu piel con un limpiador suave, usando la misma técnica que con el exfoliante. Los limpiadores de bálsamo y crema son buenos para la piel normal, seca y sensible para remover impurezas mientras se mantiene la barrera humectante natural de la piel y son ideales para suavizarla con el uso diario. Límpiala con un limpiador con base de ácido salicílico para combatir brotes si tienes una piel grasosa o propensa al acné.

  4. Remoja una almohadilla de algodón en algo de tonificador para tu tipo de piel, y pásala por tu cara. El tonificador te ayudará a tratar cualquier problema de tu tipo específico de piel como el acné, la resequedad o el exceso de grasa. Limpia y aplica el tonificador por las mañanas y en las noches.

  5. Aplica un humectante suave. Usa una fórmula ligera con FPS durante el día, para proteger la piel y darle suavidad. Escoge un humectante para el control del brillo durante el día si tienes piel grasosa. Por las noches, opta por uno con antioxidantes que no sea muy pesado, para evitar tapar los poros. Los humectantes con base de gel o aceite son ideales para rebalancear todos los tipos de piel por las noches. Los humectantes con base de aceite son seguros incluso para una piel grasosa, ya que regulan los niveles de grasa de la piel y previenen la sobreproducción de grasa.

Consejos y advertencias

  • Si no tienes un removedor de maquillaje a la mano, usa aceite de coco o de oliva.
  • Las toallas de papel también funcionan bien para secar tu piel, ya que están libres de bacterias o residuos de detergente que a menudo están en las toallas de tela.

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Escrito por celeigh o'neil | Traducido por yolanda adriana paulín vázquez