La piel de la banana, ¿es tóxica?

Ya sea como un bocadillo en sí mismo, o en un emparedado de manteca de maní, en la ensalada de frutas o en pan, las bananas constituyen un alimento fundamental en la dieta estadounidense. Aún los niños más pequeños saben que, para comer la banana, primero tienes que quitarle la piel. Por lo tanto, la mayoría de las personas la arrojan a la basura o al compostador. Buena parte de los estadounidenses descarta la piel de la banana sin pensarlo dos veces, ya que están convencidos, de manera errónea, de que es tóxica.

Pieles y pesticidas


Los productores orgánicos usan una cantidad menor de pesticidas.

La mayoría de las pieles de banana contienen algún residuo de pesticidas. Estos son químicos que los productores y granjeros utilizan para matar insectos y otras pestes. De todos modos, el United States Department of Agriculture establece límites al uso de pesticidas por seguridad, y la mayor parte de las frutas no los exceden. Tocar una piel de banana que contiene residuos de pesticidas no te hará daño. Si no te agrada la idea de los pesticidas en tus frutas y vegetales, puedes comprarlos orgánicos. Estos usan una cantidad de pesticidas mucho menor, mientras que algunos no los utilizan en absoluto.

Eliminar los pesticidas


La mayoría de las personas descarta las pieles de banana.

Luego de quitarla, puedes descartar la piel de la banana de manera segura. No necesitas lavarla como lo haces con las frutas de pieles comestibles, tales como manzanas y peras; ni siquiera tienes que lavarte las manos luego de tocar su piel, como deberías hacer al tocar carnes crudas. De todos modos, el lavado es un medio eficiente de quitar los residuos de pesticidas de tus frutas y vegetales. Un informe del año 1990 del EPA Journal realizado por tres químicos de la agencia, Joel Garbus, Susan Hummel and Stephanie Willet, demostró que lavar los tomates elimina más del 99 por ciento de los residuos de pesticidas.

Comer las pieles


Las pieles de banana pueden servir como alimento para cerdos.

En la dieta estadounidense, en general se considera que la piel de las bananas resulta incomible; sin embargo, esto es a causa de su sabor y consistencia, no porque las pieles sean en realidad tóxicas. En algunas culturas, las personas cocinan las pieles o las rallan para usarlas como ingrediente en las recetas, de manera similar a la manera en que se hace con las pieles del limón y las naranjas, con el fin de aportar el sabor de la ralladura, en especial en productos horneados y congelados. Con frecuencia, los granjeros alimentan cerdos con la piel de la banana; y un estudio de 1999 sobre Desarrollo Tecnológico Sustentable en Agricultura Animal, presentado en el Deutscher Tropentag en Berlín, cita que las pieles de las bananas constituyen un buen alimento para los cerdos, ya que contienen un nivel alto de energía, si bien su composición en proteínas y aminoácidos es baja.

Otros usos de la piel


Las pieles de las bananas pueden tener varios usos.

Ya que las pieles de las bananas no son tóxicas, puedes reutilizarlas en una variedad de formas con el fin de reducir la basura en los rellenos sanitarios. En lugar de usar pomada para zapatos tóxica, saca brillo al calzado con pieles de banana. Agrega las pieles al suelo, como abono para tu jardín. Frotar la piel de la banana sobre una picadura grande puede ayudar a aliviar la picazón, y el aceite puede funcionar como analgésico en quemaduras y arañazos. En 2009, investigadores de la Nottingham University aún encontraron la forma de convertir pieles de banana en briquetas para cocinar, iluminar y calefaccionar. En marzo de 2011, científicos publicaron un informe en el diario “Industrial & Engineering Chemistry Research", y demostraron que las pieles de banana molidas funcionan mejor que otros materiales con el fin de purificar agua para beber contaminada con metales potencialmente tóxicos.

Más galerías de fotos



Escrito por ivy morris | Traducido por sofia elvira rienti