Cómo bajar de peso en los muslos para niños

No se puede bajar de peso en partes particulares de tu cuerpo a través del ejercicio o de dietas. Cuando te ejercitas, los músculos toman energía de los suministros de grasa de todo tu cuerpo. Cuando realizas ejercicio para muslos, quemas grasa de los muslos, pero también de tu estómago, glúteos, brazos y de dondequiera que tengas grasa depositada. El ejercicio ayuda, pero la cosa más importante que puedes hacer para perder peso de tus muslos es disminuyendo la cantidad de ingesta calórica de tus alimentos y bebidas.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

    Baja la grasa de tus muslos con estos sencillos consejos

  1. Los niños entre 7 y 13 años deberían evitar las dietas estrictas.

    Establece una meta para disminuír o manejar tu ingesta diaria. WeightWatchers.com recomienda que los niños menores de 7 años mantengan y crezcan con el mismo peso. Los niños entre 7 y 13 años deberían evitar las dietas estrictas, pero pueden disminuír su ingesta diaria a unas 120 calorías --lo cual conlleva a la pérdida de peso de alrededor de 1 libra por mes--. Los adolescentes con sobrepeso u obesidad pueden eliminar tanto como unas 500 calorías por día, o 1 libra por semana. Las dietas súbitas no sirven --pierdes peso pero luego las repones cuando suspendes la dieta--. Tu objetivo es hacer cambios permanentes en tu manera de comer y ejercicio para así mantener muslos esbeltos permanentemente.

  2. Evita los alimentos que contengas "calorías vacías" como dulces, frituras, galletas, etc.

    Identifica y elimina las calorías vacías que consumes rutinariamente. Las “calorías vacías” se refieren a aquellos alimentos que contienen altas cantidades de calóricas pero un bajo valor nutricional. Entre los alimentos que debes abandonar se incluyen dulces, frituras, galletas, helado, productos horneados y refresco. Si bebes un refresco lleno de azúcar diario, agregas 2 libras al mes y 25 libras anuales a tu peso. Sustituye los refrescos llenos de azúcar con refresco de dieta o agua. Para los refrigerios, come yogur y fruta baja en grasas.

  3. Reduce tu ingesta de alimentos grasosos, fritos y comida rápida.

    Reduce tu ingesta de alimentos grasosos, fritos y comida rápida. Dónde se depositan tus calorías está determinado por tus genes, según el Dr. Barry Starr de la Escuela de Medicina de Stanford (Stanford School of Medicine). Gracias a tus genes, la comida grasosa, frita y comida rápida, está destinada a terminar en tus muslos, así que abstente de comer hamburguesas, papas fritas, pizza y otras golosinas grasosas, salvo ocasiones especiales. Asimismo evita comer mantequilla y margarina, y reemplaza la leche entera con leche descremada. Come pechuga de pollo y pavo sin huesos ni pellejo en lugar de carnes grasosas.

  4. Encuentra otras alternativas que te hagan sentir bien además de la comida.

    Deja de ingerir alimentos dulces y almidonados. La pasta, el pan blanco, el hojaldre, azúcar, cereal endulzado y alimentos procesados contienen carbohidratos simples; esto eleva los niveles de químicos en tu cerebro llamados serotonina que suavizan tus estados de ánimo. Los carbohidratos simples te hacen sentir bien, pero sólo por momentos breves. Una vez que el subidón de azúcar desaparece, se queda la sensación de hambre y a largo plazo, aparecen los muslos gordos. Encuentra otras alternativas que te hagan sentir bien además de la comida.

  5. Mejora tu alimentación.

    Mejora tu alimentación. Reemplaza el pan blanco por pan integral. Carga tu plato con ensaladas y verduras bajas en grasa. Puedes comer una ensalada gigante con 2 tazas de lechuga romana y una taza o dos de zanahorias, pimientos, pepino y apio y registrar sólo 100 o menos calorías, siempre y cuando seas cuidadoso al emplear aderezo, queso y pan frito.

  6. Haz ejercicio cardiovascular.

    Realiza por lo menos 30 minutos de ejercicio cardiovascular, como caminar, correr, bailar o andar en bicicleta, en la mayoría de los días de la semana. Haz algo que te parezca divertido, de tal manera que sea algo que quieras hacer todos los días. Mezcla un poco, haciendo diferentes actividades en diferentes días. Únete a un equipo deportivo, equipo de porristas, equipo de baile o banda. Juega videojuegos activos, como Wii Fit o Dance Dance Revolution. Ve en bicicleta o caminando a la escuela, y en lugar de estar sentado por ahí con tus amigos, ve a un parque o a caminar por la ciudad. Si no puedes encontrar una manera social para quemar calorías, conecta los auriculares y ponte en la caminadora o realiza caminata por el parque.

  7. Pésate semanalmente.

    Pésate una vez por semana, a la misma hora del día. Si no pierdes de una a dos libras, cuida tu dieta y apunta algunos nuevos alimentos para dejar o reemplazar. Revisa tus rutinas diarias para encontrar nuevas formas de inyectarle más actividades de quema de calorías a tu vida.

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Escrito por jon williams | Traducido por ariadna delgado