Estoy perdiendo peso y no tengo apetito

Bajar de peso sin quererlo puede ser una buena noticia para algunos y si es temporal, por lo general no es un motivo de preocupación. Sin embargo, si pierdes peso durante un largo período de tiempo debido a una disminución en el apetito, puedes perder demasiado peso. Además, la pérdida de peso no intencional con el tiempo suele ser el resultado de un trastorno subyacente.

Cuándo preocuparse

Los factores cotidianos pueden contribuir a una disminución del apetito y pérdida de peso involuntaria. Puedes estar más ocupado que de costumbre o tener más estrés en el trabajo o en tu casa. Tal vez has estado salteando comidas con más frecuencia de lo que pensabas. Una enfermedad leve como un resfriado puede causar una pérdida de apetito y peso. Cualquiera que sea la causa, el tiempo para empezar a preocuparse por la pérdida de peso inesperada es cuando sin querer pierdes 10 libras (4,5 kg) o más o si pierdes un 5 por ciento o más de tu peso corporal total.

Causas para corregir

Hay causas de pérdida de peso y apetito que, si bien fuera de control, se pueden identificar con alguna evaluación de las circunstancias actuales. Por ejemplo, si te sientes más nervioso, estresado o tenso que de costumbre, esto probablemente contribuye a la falta de apetito. Si has sufrido recientemente la pérdida de un ser querido o estás teniendo dificultades en una o más de tus relaciones, también puedes observar una disminución del apetito y consecuente pérdida de peso. Por más difícil que este tipo de cuestiones pueda parecer, sus efectos suelen ser transitorios y se puede esperar que los síntomas se resuelvan con el tiempo. Sin embargo, si los síntomas duran lo suficiente para que comiences a perder mucho peso, lo mejor es tratar los síntomas con tu médico.

Causas que tu médico debe evaluar

Si no estás experimentando problemas de vida que puedan estar contribuyendo a tu falta de apetito y pérdida de peso y estás perdiendo mucho peso sin intención, haz una cita para discutir el tema con tu médico. Existen muchos trastornos subyacentes por los que la pérdida de apetito o de peso no intencional son síntomas comunes. Tales condiciones incluyen enfermedades gastrointestinales como la enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca y el síndrome del intestino irritable. Una disfunción del sistema endocrino que resulta en enfermedades tales como diabetes y trastornos de las tiroides y las glándulas suprarrenales, también pueden causar cambios en el apetito y pérdida de peso. Los síntomas también pueden ser el primer signo de un trastorno tan grave como el cáncer. Por lo tanto, es importante no dejar que los síntomas inexplicables continúen por un período prolongado de tiempo sin una evaluación de tu médico.

Visita a tu médico de cabecera

Tu médico probablemente te hará muchas preguntas acerca de tu pérdida de apetito y de peso y debes estar preparado para responder. Se te preguntará cuándo notaste los síntomas. También se te preguntará si estás tomando algún medicamento de venta libre o cualquier otro medicamento. Probablemente te pregunte acerca de tu dieta, la frecuencia con la que comes y la cantidad de peso que has perdido. Tu médico también puede hacer preguntas que parecen extrañas, como si has notado pérdida del cabello o cambios en tu visión. Puede incluso hacer preguntas sobre tu salud mental. Cualquier pregunta que tu médico te haga, trata de responder según tu capacidad. Debido a que los síntomas están relacionados con muchas enfermedades potenciales, tu médico evaluará todas tus respuestas de cerca para reducir las causas y finalmente, determinará la causa de la disminución del apetito y la pérdida de peso.

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Escrito por erika henritz | Traducido por andrea galdames