Pérdida de peso de agua frente a grasa

Cerca de un tercio de la población de Estados Unidos es obesa. Los estadounidenses gastan más de 40 mil millones de dólares al año en productos de dieta y más de 50 millones de ellos se ponen a dieta cada año, pero únicamente alrededor del 5% logra mantener el peso. Estos números revelan, entre otras cosas, algunos pensamiento errados acerca de cómo se produce la pérdida de peso.

Pérdida del peso del agua

Una dieta con una ingesta de carbohidratos muy restrictiva, es un ejemplo de una dieta que promueve la pérdida de peso de agua. Cuando se consumen muy pocos carbohidratos las reservas de glucógeno se agotan, lo que provoca pérdida de agua y, por tanto, una rápida pérdida de varios kilos, de acuerdo con la University of California. Muchas dietas adelgaza rápido o de moda dependen de la pérdida de peso del agua para obtener resultados visibles inmediatos. A menudo, cuando una persona a dieta pierde más de 2 libras por semana está perdiendo agua o masa muscular en lugar de perder el exceso de grasa. Este tipo de dietas extremas pueden causar incapacidad para concentrarse, irritabilidad y falta de energía. Por otra parte, una vez que la persona sometida a una dieta extrema reanuda sus hábitos alimentarios regulares, es muy probable que recupere peso, o incluso que gane unas pocas libras más.

Pérdida de grasa

Perder grasa corporal requiere tiempo y esfuerzo. Todo se reduce a consumir regularmente menos calorías que las que quemas. Trata de bajar de 1 a 2 libras por semana realizando cambios de estilo de vida saludables y sostenibles. Una manera segura y sensata para perder grasa es mediante la reducción de tu consumo de calorías en alrededor de 250 a 500 calorías por día y aumentar tu actividad física para utilizar una cantidad extra de otras 250 a 500 calorías por día. Esto suma un déficit calórico de 3.500 a 7.000 calorías por semana, que es lo que necesitas para perder de 1 a 2 libras.

Ejercicio aeróbico

Un régimen de ejercicio para quemar grasa por lo general implica 30 minutos o más de ejercicio aeróbico por día. Para quemar la grasa, ejercítate dentro de tu rango de ritmo cardíaco objetivo, que es entre el 50 y el 80% de tu ritmo cardíaco máximo, de acuerdo con Recreational Sports Fitness (Aptitud deportiva recreativa) de la Pennsylvania State University. Incluye una variedad de actividades que te gusten, como bailar, caminar a paso rápido, nadar, andar en bicicleta, jugar tenis o patinaje en línea. Para las personas que ya se ejercitan puede ser necesario aumentar la frecuencia, la intensidad o la duración de su rutina de ejercicios para bajar de peso.

Entrenamiento de fuerza

Además del ejercicio aeróbico, considera el levantamiento de pesas u otros tipos de actividades de construcción muscular, que pueden ayudarte a quemar más calorías durante el día. En el proceso de construcción de masa muscular, aumentas tu tasa metabólica hasta en un 15%, según los Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades). El ejercicio es alimentado por energía derivada de las calorías de la grasa, así como de las calorías de carbohidratos. Durante la realización de ejercicios aeróbicos, la mayor parte de las calorías que quemas son calorías de grasa. Sin embargo, como el entrenamiento de fuerza gasta más energía, el mayor porcentaje de calorías quemadas al realizar ejercicios de entrenamiento de fuerza para la misma cantidad de tiempo da como resultado una mayor cantidad de quema de grasa, de acuerdo con el Ph. D. Len Kravitz, investigador y profesor en ciencia del ejercicio en la University of New Mexico. Realiza ejercicios de fuerza como pesas militares, sentadillas (squats) y ejercicios desplegables (pull downs) cada dos días para dar a tus músculos tiempo para el descanso y la reconstrucción entre las sesiones.

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Escrito por ann wolters | Traducido por tere colín