¿Qué es pérdida de la memoria a largo plazo?

National Institutes of Health (NIH) define la pérdida de la memoria a largo plazo como la dificultad de recordar eventos que ocurrieron en el pasado. Las memorias a largo plazo se forman cuando las memorias a corto plazo, o memorias no permanentes, son consolidadas en el hipocampo, una estructura cerebral localizada en el lóbulo temporal medio; una vez que estos recuerdos son consolidados, están disponibles de forma independiente del hipocampo en el neocortex, de donde pueden ser recuperados. Cuando un paciente tiene pérdida de la memoria a largo plazo, tiene problemas para recordar las memorias almacenadas, no para crear nuevas.

Tipo de memorias

El artículo “Improving Your Memory: Tips and Techniques to Improve Memory" de Helpguide.org, dice que las memorias a largo plazo pueden ser tres tipos de recuerdos: episódicos, semánticos y de procedimiento. Las memorias episódicas y semánticas son memorias conscientes, que requieren un pensamiento activo para recordar; las memorias de procedimiento, por otro lado, se pueden recordar inconscientemente. Las memorias episódicas son sobre experiencias, las semánticas son datos factuales y las de procedimiento son habilidades y rutinas.

Localización en el cerebro

Las memorias a largo plazo se almacenan en el neocortex, parte de la corteza cerebral responsable de funciones superiores en el cerebro, de acuerdo con Helpguide.org. El neocortex tiene partes separadas para diferentes funciones; por ejemplo, existen áreas para el lenguaje, la sensación, el movimiento y la resolución de problemas. Cuando alguna parte es dañada, el paciente perderá las memorias asociadas. Por ejemplo, si se daña el área de lenguaje, el paciente podría tener pérdida de las memorias a largo plazo de lenguaje semánticas.

Causas de estrés

El estrés es un gran factor en la pérdida de la memoria a largo plazo. El Franklin Institute afirma que durante un evento estresante, el cerebro libera la hormona cortisol. En grandes cantidades, como cuando hay estrés durante largo tiempo, el cortisol puede dañar el cerebro. El cortisol interfiere con los neurotransmisores, haciendo que sea difícil para el paciente recuperar recuerdos a largo plazo. Éste tipo de pérdida de la memoria puede ser temporal, si el paciente es capaz de controlar su nivel de estrés.

Otras causas

Ciertas enfermedades y daños pueden provocar pérdida de la memoria a largo plazo dañando el neocortex; sin embargo, estas aflicciones pueden provocar una pérdida de memoria a largo plazo permanente. Los NIH dicen que los daños físicos, como el trauma a la cabeza, pueden afectar la memoria a largo plazo; otras causas posibles para elecciones en el neocortex son tumores cerebrales y accidentes cerebrovasculares. El uso de sustancias, como el alcoholismo, y las enfermedades degenerativas, como la enfermedad de Alzheimer, también pueden dar como resultado pérdida de la memoria a largo plazo.

Tratamiento

Un paciente con pérdida de la memoria a largo plazo puede ayudar a reducir la severidad de sus síntomas manteniéndose activo mentalmente o haciendo lo que Helpguide.org describe como actividades "neuróbicas". Una forma de mejorar los recuerdos es ensayar la información, donde los pacientes practican contenido importante repetidamente. Usar dispositivos mnemotécnicos, que utilizan asociaciones para recordar cosas, también puede ayudar. El paciente puede reforzar la información utilizando múltiples sentidos, como hablar en voz alta mientras escribe. Incrementar la cantidad de atención utilizada al estudiar algo puede ayudar a recordarlo después, ya que esto reforzará las conexiones neurales.

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Escrito por lia stannard | Traducido por laura de alba