Perder peso después de un aborto espontáneo

La pérdida de un embarazo en cualquier momento puede ser molesta y decepcionante. Entre el 10 y el 20 por ciento de los embarazos reconocidos se pierden debido a aborto involuntario antes de la semana 20. Alrededor del 80 por ciento de los abortos ocurren antes de la semana 12, de acuerdo con Baby Center. Si tienes un peso no deseado después de una pérdida de embarazo, puede servirte como un recordatorio doloroso de tu pérdida. A medida que te recuperas emocionalmente, utiliza estrategias sencillas que te ayudarán a volver a tu peso anterior al embarazo.

Tiempo

Cuanto antes hayas perdido tu embarazo, menos peso es probable que tengas que perder. La American Pregnancy Association indica que por lo general, puedes reanudar tus actividades físicas normales cuando te sienta lo suficientemente fuerte, pero recomienda que consultes a tu médico antes de hacer ejercicio vigoroso. Comienza tu programa de ejercicio para bajar de peso después del embarazo caminando; pasa a correr o nadar cuando te sientas preparada. Después de terminar el aborto involuntario, ya sea de forma natural o por medios quirúrgicos, puedes comenzar a reducir la cantidad de calorías que comes para perder kilos de más.

Consideraciones nutricionales

Considera el valor nutricional de los alimentos que comes cuando estás tratando de perder peso después de una pérdida de embarazo, no sólo para perder kilos de más, sino también para preparar adecuadamente tu cuerpo para un embarazo futuro, si ese es tu deseo. Si vas a comer 1600 calorías al día para perder el peso del embarazo, come un total de 2 tazas de verduras, 1 1/2 tazas de fruta, 5 oz de alimentos de granos enteros y proteínas magras, 3 tazas de leche y un máximo de 22 g de aceites saludables. Consume al menos 1.000 mg de calcio y 400 microgramos de ácido fólico, toma un multivitamínico y limita tu consumo de cafeína si deseas volver a concebir, o según lo recomendado por tu médico.

Ingesta de calorías

Con el fin de perder unas razonables 1 a 2 libras por semana, come menos calorías de las que comes durante el embarazo. O pregunte a tu médico para una ingesta calórica adecuada, reduce las calorías en por lo menos 500 por día o usa una calculadora de calorías de buena reputación. A menos que médicamente se te recomiende lo contrario, consume una dieta nutricionalmente equilibrada de al menos 1.200 calorías cada día para mantenerte saludable. Si reduces drásticamente las calorías y pierdes peso demasiado rápido, puede que te resulte difícil mantener tu pérdida de peso o satisfacer tus necesidades nutricionales antes de la concepción de un futuro embarazo. El ejercicio regular quema calorías adicionales.

Ejemplo de menú

Concéntrate en comer una cantidad similar de alimentos a lo largo del día a medida que pierdes peso. Si estás siguiendo una dieta de 1.600 calorías, mantén las calorías por la mañana en el rango de 300, las calorías en la tarde alrededor de 500 calorías y las de las noches en 600. Añade uno o dos bocados de 100 calorías durante todo el día. Come una proteína y un carbohidrato para el desayuno para obtener energía. La harina de avena, el yogur griego, el queso cottage sin grasa y la frutas son opciones saludables. Además de ensaladas bajas en calorías, haz sándwiches de pollo o pavo con pan integral o esparce 2 cdas. de hummus sin grasa en el interior de una envoltura de pita. Combina rodajas de apio, zanahorias y pepinos para un bocadillo bajo en calorías para el almuerzo. Frijoles y arroz, pavo asado, lasaña o sopas vegetarianas baja en calorías son buenas opciones para la cena. Bocadillos bajos en calorías incluyen cuñas de queso bajo en grasa, frutas enteras, vegetales crudos, galletas de trigo integral y galletas de arroz.

Consideraciones

Considera reunirte con un consejero si estás teniendo problemas para alcanzar tus objetivos de pérdida de peso después de perder tu embarazo. El trauma emocional de la pérdida del embarazo puede hacer que sea difícil que puedas centrarte en tu salud. Sé consciente de episodios de ingesta emocional y comparte tus preocupaciones con tu médico o consejero.

Más galerías de fotos



Escrito por diane lynn | Traducido por eva ortiz